Calidad de la educación versus ampliación del Canal
En las últimas semanas se ha puesto de moda hablar de calidad de la educación, sin que se haya analizado lo que esta expresión significa y, mucho menos, en qué estado se encuentra la calidad de la educación panameña y lo que debe realizarse para mejorarla.
La Enciclopedia Encarta nos dice que el concepto 'educación' denota los métodos por los que una sociedad mantiene sus conocimientos, cultura y valores, y afecta a los aspectos físico, mental, emocional, moral y social de la persona. El trabajo educativo se desarrolla por un profesor, la familia, los medios de comunicación social y otros grupos de la sociedad civil.
Según la Real Academia Española, el término 'calidad' proviene del latín qualitas, -atis, y este calco del griego p???t??, y significa "propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor."
Por su parte, la Norma Internacional ISO define la 'calidad' como "conjunto de propiedades o características de alguna cosa (producto, servicio, proceso, organización, etc.), que la hacen apta para satisfacer necesidades".
La frase 'calidad de la educación' ha sido ampliamente usada en el ámbito educativo de los últimos años, aunque no se precisa con exactitud lo que significa. Definir 'calidad de la educación' implica tomar posición acerca de la sociedad, el sujeto y la educación, específicamente en lo relacionado con la concepción curricular que regula la práctica educativa. En cada concepción curricular subyace un particular concepto de calidad.
Verónica Edwards (El concepto de calidad de la educación, Chile, UNESCO/OLREAC, 1991), presentó una síntesis del debate existente, realizando una aproximación al concepto que resumió en los siguientes aspectos: 1- En la revisión de la literatura sobre el tema se observa la ambigüedad del concepto. El concepto de calidad se presenta vago y confuso, paradójicamente es ampliamente usado, pero nadie sabe con exactitud su significado. 2- No se puede tener una sola definición de 'calidad de la educación', debido a que en este concepto subyacen las definiciones de sujeto, sociedad, vida y educación. 3- Mirar la realidad educativa desde un ángulo de calidad, implica un juicio que compromete el ser de la cosa. La 'calidad de la educación' es un valor inherente a la realidad educativa. El concepto p ertenece al orden del ser en tanto poder ser, es decir, se encuentra implícita una dimensión de futuro, de utopía o de deber ser. 4- La 'calidad de la educación' es un juicio de valor sobre la realidad educativa, es un valor asignado a un proceso o producto educativo en términos comparativos. Se compara la realidad observada con un término deseable, el cual debe ser definido y se convierte en norma, estándar o razonamiento de calidad.
Considerando todo lo anteriormente expuesto, se puede afirmar que el significado atribuido a la frase 'calidad de la educación' incluye varios aspectos complementarios entre sí: 1- Eficacia (en qué medida los alumnos aprenden lo que se supone deben aprender; se colocan en primer plano los resultados del aprendizaje). 2- Relevancia (en qué medida la educación responde a lo que los individuos necesitan para desarrollarse; se ponen en primer plano los fines de la acción educativa). 3- Calidad de los procesos (se refiere a los medios que el sistema ofrece a la población escolar).
Debido a las limitaciones de espacio, me circunscribiré en este artículo a analizar ligeramente, lo relacionado con la calidad de los procesos.
La educación no puede disociarse del entorno social, económico y político. Sin embargo, en un artículo titulado 'Mitos sobre educación', publicado el 30 de agosto de este año, el señor John Bennett, ex-Presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), y actual Director Ejecutivo de la 'Fundación Libertad', mostró desconocer los resultados de las investigaciones realizadas por instituciones y personas altamente capacitadas en el campo de la educación, las cuales demuestran que las principales causas de la crisis del sistema educativo panameño, hay que buscarlas en las precarias condiciones de vida en que vive la mitad de la población del Istmo.
La política neoliberal que propugna la 'Fundación Libertad', y aplicada en Panamá durante la última década, está dando sus frutos negativos. Por ejemplo, la deserción escolar es ocasionada en muchos casos, por la incorporación de los niños al trabajo informal, ya sea porque sus padres han sido arrojados al desempleo o no les alcanza con lo que ganan para mantener decorosamente a la familia, flagelo cada vez más frecuente en el Istmo, y que ni remotamente puede ser resuelto con la entrega de los 35 balboas cada dos meses (58 centavos por día), que determinó realizar el Presidente de Panamá.
Al respecto, el Dr. Luis Wong Vega, Director de Investigación Universitaria de la USMA, nos dice: "En Panamá y desde mediados de los años 90, vivimos en un permanente, agobiante y peligroso 'Estado de Malestar', al cual nos hemos resignado o acostumbrado vergonzosamente como sociedad. Hoy, gracias a las anteojeras de la manipulación mediática, aceptamos como normales los escándalos de los políticos, la impunidad de los ex gobernantes, la criminalidad rampante, la precariedad en el empleo, la miseria e ignorancia a diestro y siniestro, los expolios de cuanto prepotente viene a someternos, la amoralidad individualista, el canibalismo social, la educación mediocre, los abusos del poder, etc.
Enmarcado en los trabajos del Informe Nacional de Desarrollo Humano de Panamá, se dio a conocer en septiembre de 2001, un documento preliminar del Grupo Educación y Pobreza, bajo la Coordinación del Dr. Juan Bosco Bernal, ex ministro de Educación, donde se puede leer: "La educación panameña ha recorrido un camino difícil y a veces contradictorio. Pudiendo haber sido un factor esencial de movilidad social para reducir la pobreza y fomentar el desarrollo humano, su oferta desigual y, sobretodo, la poca relevancia social de sus contenidos, le han impedido cumplir con su misión en este momento histórico del país."
Cuando el Director Ejecutivo de la 'Fundación Libertad' afirma "al salario de los educadores debemos añadir el hecho de que tienen más tiempo libre que todos los demás trabajadores.", refleja el mayor grado de desconocimiento que un ser humano pueda mostrar con relación a la labor que realiza un docente. En primer lugar, porque olvida las declaraciones del Sr. Fernando Carrera-Castro, representante de UNICEF en Panamá, quien dijo que es necesario equiparar el salario del docente al del médico; el representante de UNICEF también se refirió al caso de Corea del Sur, donde la relación entre el salario del funcionario del Ministerio de Educación y el del docente que comienza es de dos a uno. ¿Se han percatado que en Panamá la relación es de casi veinticuatro a uno, en el caso del Ministro? Recuerdo las palabras de José Martí: "La Patria es ara, no pedestal".
¿Por qué el director ejecutivo de la 'Fundación Libertad' no protesta por la relación existente en Panamá entre el salario del Ministro y el del educador que inicia, que es de casi veinticuatro a uno? ¿En qué lugar del mundo se da una proporción similar a ésta, Sr. Bennett? Esto forma parte de la injusta y desigual distribución de la riqueza en el Panamá actual, que lo sitúa en el segundo lugar de la región con peor distribución del ingreso.
En segundo lugar, porque la jornada laboral de un docente no concluye cuando abandona el centro escolar, por lo que la profesora Gladys de Moreno, ex-decana de la Facultad de Ciencias Administrativas de la USMA, define a la docencia como un apostolado.
He podido comprobar que demasiados medios de comunicación no están comprometidos con el pueblo panameño; en primer lugar, porque su programación no contribuye a la formación de mejores ciudadanos, y en segundo lugar, porque estos medios impiden que el pueblo sea informado objetivamente sobre lo que realmente ocurre en el país y por qué ocurre. ¿Por qué el Director Ejecutivo de la 'Fundación Libertad' no se pronuncia sobre este tipo de censura existente en los periódicos panameños?
En relación con esto, el Dr. Luis Wong Vega, Director de Investigación Universitaria de la USMA, nos dice: ".Estamos saturados de esas 'nuevas' promesas sobre futuros brillantes, que tampoco se cumplirán... de esos espejismos y fumadas de opio que nos venden la televisión y la prensa adocenada..."
En contraposición al criterio del Director Ejecutivo de la 'Fundación Libertad', existe un acuerdo generalizado en considerar que cuando existe una estructura social que permite la movilidad ascendente y un contexto económico favorable, la educación produce un capital humano más rico y variado, y reduce las desigualdades sociales. Por lo tanto, el mejoramiento de la calidad de los servicios educativos debe convertirse en objetivo prioritario y preocupación constante del Estado panameño, no sólo en virtud de su importancia para el verdadero desarrollo del país y vía fundamental para alcanzar la justicia social, sino que está en peligro la nacionalidad panameña. Un país que desee ser verdaderamente independiente, debe garantizarles a sus ciudadanos la oportunidad de adquirir conocimientos sobre la ciencia y la tecnología, debe fomentar la capacidad de dar a ambas un uso apropiado y desarrollarlas para satisfacer necesidades colectivas.
La ciencia no debe ser patrimonio de un grupo, ni de lo que se llamó 'aristocracia de la inteligencia', sino de toda la sociedad. Por ello, todos los panameños tienen derecho a tener conocimiento sobre aspectos que influyen decisivamente, en el presente y en el futuro inmediato de su vida cotidiana, aspectos entre los cuales ocupan un lugar prioritario los descubrimientos científicos y las aplicaciones tecnológicas. Sin embargo, el sistema educativo panameño se caracteriza por estar muy lejos de propiciar la igualdad, la justicia social y la autoestima.
En un artículo donde hice un llamado a la tolerancia, que ningún periódico deseó publicar, pero que pueden consultar en www.alternativadigital.net, titulado 'Confrontación y educación', expreso: "Mi corta experiencia de vida en Panamá, me permite inferir que estamos ante otro proceso de confrontación entre los docentes y el Gobierno Nacional, que dejará intacta la estructura del sistema educativo y, por consiguiente, no mejorará la calidad de la enseñanza, ya que no se irá a los problemas de fondo. Observo una peligrosa escalada en esta confrontación, ya que las medidas que el MEDUCA decidió implementar a partir de hoy lunes, además de deteriorar más la calidad de la educación, provocará enfrentamientos de impredecibles consecuencias; la tolerancia y el deseo de encontrar una solución brillan por su ausencia."
Con relación a esto, el diplomático Guillermo Tatis Grimaldo posteriormente, escribió: "No es ahora el momento, cuando los educadores han levantado la voz de protesta, para argumentar que la calidad de la enseñanza es mala. Pareciera, por lo repentino del reclamo ministerial, que si no hubiera habido petición salarial por parte de los educadores, estaríamos todos conformes con el estatus de la educación. El país necesita ya de una reingeniería cultural, un cambio radical de nuestro pensamiento y hábitos. En nuestra sociedad hay una mediocridad galopante, una perversidad perniciosa y unos propósitos indignos por timar, engañar y abusar de los demás; una cultura degradante y denigrante que nos está asolando a todos."
La institución escolar ha sufrido un abandono considerable, que se refleja en la pésima infraestructura de los centros educativos, y en la penosa situación laboral y salarial de los docentes, mientras que las autoridades viven en la opulencia.
Parafraseando a Nelson Mandela expreso que la educación es el arma más poderosa que se tiene para cambiar a Panamá; por ello, no comprendo que no se le haya prestado la debida atención a la propuesta realizada en marzo de este año, por un quinteto de notables panameños encabezados por el Dr. Jorge Illueca, ex-presidente de Panamá, que propone utilizar el excedente proveniente del Canal en inversiones de carácter social, que además de crear 125,000 nuevos empleos permanentes, permitiría mejorar significativamente la infraestructura educativa.
Al respecto, el Ing. Fernando Manfredo (primer administrador panameño que tuvo el Canal), manifestó: "Ante el bombardeo a que la ACP venía sometiendo al pueblo panameño por todos los medios haciendo énfasis en los dineros que el Canal aportaba al fisco y el riesgo de que esos dineros se perdiesen si no se agregaba el tercer juego de esclusas, un grupo de panameños, a saber: Dr. Jorge Illueca Sibauste, Dr. Enrique Illueca, Dr. Julio Manduley, Ing. George Richa y yo, que habíamos venido examinando el proyecto del tercer juego de esclusas desde hacia varios años, decidimos hacer un aporte al debate que debía darse como actividad previa al referéndum si este se llevaba a cabo. Lo hicimos dentro un marco mucho más amplio que el tercer juego de esclusas, incluyendo el aprovechamiento de nuestra posición geográfica, las otras tecnologías adicionales al Canal, el uso de los excedentes que genera el Canal y la inserción del proyecto dentro de una estrategia de desarrollo nacional y de políticas de largo plazo. Ese estudio lo publicamos y lo hicimos circular por todo el país."
Si un alumno presentara la propuesta de ampliación del Canal de Panamá en la Universidad de la Habana, como requisito parcial para optar por el grado de licenciatura, obtendría un fracaso, ya que carece de rigor científico y viola la ética de investigación. Como expresó uno de los científicos más sobresalientes del siglo XIX, el físico y matemático británico William Thomson (Lord Kelvin): "Cuando no puede medirse o expresarse en números aquello de que se habla, el conocimiento que se posee es pobre y defectuoso; puede ser un principio de conocimiento, pero difícilmente podría decirse que ha alcanzado la categoría científica, cualquiera sea la materia de que se trate."
La Enciclopedia Encarta nos dice que 'sofisma' es "una argumentación o silogismo mediante el que se intenta demostrar o defender una falsedad, con la intención de convencer de ello". La supuesta divulgación de la propuesta de ampliación del Canal de Panamá, posiblemente sea el mayor sofisma de la presente década.
Coincido con el señor Gaspar García de Paredes Ch., ex presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, cuando expresa "Navegando esas aguas está una campaña de la ACP que busca 'vender' el proyecto, pero últimamente lo hace más bajo un esquema de mercadeo que bajo una presentación informativa.Me preocupa que hemos 'dejado de lado' la evaluación objetiva e imparcial del proyecto como tal. Preocupa, pues en la población persisten grandes dudas que hacen incrementar las filas de los indecisos; mientras no hay una voz docente, percibida como imparcial y confiable, que las aclare..." A pesar de una millonaria campaña publicitaria, basada en elementos de carácter subjetivo, alejada de los conceptos básicos de la preparación y evaluación de proyectos de inversión, la ACP no ha podido demostrar que la ampliación sea un buen negocio para el pueblo panameño; incluso, ni tan siquiera ha presentado un proyecto técnico.
Según la Enciclopedia Encarta, 'proyecto técnico' es la "documentación que se elabora para la ejecución de una iniciativa de en vergadura, con previsión de todos los detalles necesarios para su logro... Han alcanzado un mayor desarrollo en el campo de la obra pública, ante la evidente necesidad de la autoridad política de conocer con precisión las características de las inversiones a efectuar para su aprobación. El primer paso para la elaboración de un proyecto técnico es la presentación de un 'pliego de condiciones técnicas', en el que se detalla lo que se quiere hacer y sus características generales. El resto de documentos se puede presentar de una sola vez o en sucesivas aproximaciones, según las dimensiones del mismo. Estos documentos son la memoria, los planos, el presupuesto, el estudio de impacto ambiental y el documento de síntesis."
La metodología reconocida internacionalmente para evaluar proyectos de inversión, establece que sólo después de tener el proyecto técnico, es que se puede deter­minar su costo. Posteriormente, se evaluará el proyecto, o sea, se medirá la rentabilidad de la inversión.
Considero que tanto el Dr. Nicolás Ardito Barletta como los principales funcionarios de la ACP, son profesionales muy bien preparados, por lo que no entiendo que no hayan podido demostrar los supuestos beneficios de esta propuesta de ampliación del Canal. Además, me han surgido varias interrogantes que nadie ha contestado: 1- ¿Cómo es posible que la ACP afirme que el Canal está obsoleto, y a pesar de que no han instalado las luces -ya compradas- en el Corte Culebra, cada año reporte ingresos superiores al anterior? 2- ¿Cuál es la urgencia en realizar el referéndum ahora? 3- ¿No es mejor esperar a las elecciones del 2009, ya que además de ahorrarse el país el costo asociado con el referéndum, se tendría un mejor diagnóstico que conduzca a elaborar una propuesta de modernización del Canal de Panamá que tuviera rigor científico y, sobre todo, que fuera beneficiosa para el pueblo panameño?
Como manifiesta el señor Gaspar García de Paredes Ch., ex presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, "Este debe ser un tema donde los panameños estemos de acuerdo. Pero para lograrlo (contundentemente) hace falta más explicación y respuestas a las interrogantes que escuchamos en los medios de comunicación a diario." Los que se han manifestado a favor de la propuesta de ampliación del Canal de Panamá, han ignorado los elementos básicos utilizados en el mundo entero para preparar y evaluar proyectos de inversión; se han limitado a decir que los criterios técnicos aportados por extranjeros y panameños con una alta calificación profesional, se oponen al 'progreso'. No han podido demostrar científicamente, que la propuesta de ampliación del Canal de Panamá sea un buen negocio para el pueblo panameño, como explicaré exhaustivamente, en mi próximo artículo.
Manuel Castro Rodríguez
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