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Canal de Panamá

Del Canal

José María Alemán.  

Está de dicha contento  
mi buen amigo Pascual,  
porque se acerca el momento  
de su unión matrimonial,  
cuando comience el canal.  

No más miseria y pobreza,  
ni godo ni liberal:  
por montones la riqueza  
recogerá cada cual  
cuando concluya el canal.  

¿Revolución? ¡ni por pienso!  
Ni comedia electoral;  
que el horizonte es inmenso,  
y sin fin el mineral,  
cuando comience el canal.  

Y no falta alguna abuela  
del buen tiempo patriarcal,  
que diga: "¡No más escuela!  
Gane el nene un capital  
cuando comience el canal.

Pronto quedará en olvido  
el idioma comercial;  
que debe ser preferido  
el del sonido nasal,  
cuando concluya el canal.  

Tiene don Jorge una hacienda  
sin vacas y sin corral;  
y a nadie habrá quien la venda,  
por serle cosa fatal,  
cuando comience el canal.

Irene a todos desdeña  
y no cabe en el sitial;  
prepara la red y sueña  
con pillar un mariscal  
cuando concluya el canal.  

En materia de elecciones,  
aun siendo presidencial,  
no habrá más agitaciones,  
ni la ambición personal,  
cuando concluya el canal.  

Ni quien quiera ser prelado,  
canónigo ni fiscal,  
coronel ni magistrado,  
sargento ni general,  
cuando comience el canal;  

ni tampoco zapatero,  
ni sastre, ni mayoral,  
ni cometa ni platero,  
ni aguador, ni menestral,  
cuando concluya el canal.  

Pues todos piensan, a una,  
hacer un gran capital,  
con buena dicha y fortuna,  
por la industria comercial,  
cuando comience el canal.  

Mas, caro lector, te digo,  
con mi franqueza genial,  
que de alguien seré testigo  
que busque su bien final  
arrojándose al canal...

Este poema fue publicado alrededor de 1886, por el panameño José María Alemán, con motivo de la construcción del Canal de Panamá a mano de los franceses. Es decir, ¡es del siglo XIX! Hay que ver la vigencia que tiene y que cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia... Anais.



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Agosto 2006