La MANIPLACIÓN de la ampliación
Miguel Antonio Bernal
Un amigo me ha hecho llegar un artículo que, a su vez, recibió de otro buen amigo hace ya bastante tiempo: "Estrategias de manipulación", de Manuel Araus y Francisco Sandalio (Revista Autogestión Nª55 Octubre-Noviembre de 2004), del cual reproduzco partes de su contenido por su gran actualidad ante el referendo.
"El dominio y el control sobre las personas y los pueblos se lleva a cabo mediante técnicas de manipulación. Noam Chomsky lo expresa con estas palabras: "La manipulación y la utilización sectaria de la información deforman la opinión pública y anulan la capacidad del ciudadano para decidir libre y responsablemente. Si la información y la propaganda resultan armas de gran eficacia en manos de regímenes totalitarios, no dejan de serlo en los sistemas democráticos; y quien domina la información, domina en cierta forma la cultura, la ideología y, por tanto, controla también en gran medida a la sociedad.
Crear problemas, después ofrecer soluciones. Este método es también denominado "problema - reacción - solución". Se crea primero el problema, una "situación" prevista para suscitar una cierta reacción del público, a fin de que este sea el demandante de medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: Dejar que se desarrolle o intensifique la violencia urbana a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad o policíacas que limiten la libertad, o justifiquen acciones militares".
La estrategia del "poco a poco" o la degradación progresiva. Para hacer aceptar una medida socialmente inaceptable, es suficiente aplicarla progresivamente, a lo largo de un ciclo de 10 ó 20 años. De esa manera, condiciones socio-económicas radicalmente nuevas han sido impuestas: reconversiones, desempleo masivo, precariedad, flexibilidad, relocalización, salarios que ya no aseguran ingresos mínimos, aborto, eutanasia.
La estrategia del acontecimiento inevitable y la resignación. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es presentarlo como dolorosa pero necesaria, obteniendo el acuerdo del público en el momento para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Deja más tiempo para que la sociedad se acostumbre a la idea de un cambio inevitable y de aceptarlo con resignación cuando llegue el momento.
Dirigirse a un público infantilizándolo. La mayoría de los programas de TV dirigidos al gran público utiliza un discurso, argumentos, personajes, y un tono particularmente infantil, como si el espectador fuera un niño de corta edad. Si se dirige a una persona como si tuviera la edad de 12 años, sin plantearle nada que le cuestione, tendrá, con cierta probabilidad, una respuesta o reacción desprovista de sentido crítico.
Utilizar el aspecto emocional y no la reflexión. Adolf Hitler decía: "Por medio de hábiles mentiras, repetidas hasta la saciedad, es posible hacer creer a la gente que el cielo es el infierno y el infierno el cielo... Cuanto más grande sea la mentira, más la creen (...) Me valgo de la emoción para la mayoría y reservo la razón para la minoría.
Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer de forma que el público sea incapaz de comprender el mundo en que vive y los métodos utilizados para su control y esclavitud. Que piense: "NO se puede hacer nada". Se consigue con la calidad de la educación, con la programación de los medios de comunicación. Para la mayoría, la mediocridad. La excelencia sólo para una minoría elitista... La propaganda tiende a favorecer no verdades sino "creencias".
Reemplazar la acción revolucionaria por la culpabilidad y el individualismo. Hacer creer al individuo que él sólo es el único responsable de su desgracia, a causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en vez de asociarse para luchar, el individuo se autodevalúa y se culpabiliza, lo que genera un estado depresivo que le inhabilita para la acción.
Conocer a los individuos mejor de lo que se conocen a sí mismos; En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una brecha creciente entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por la élite dirigente... En la mayoría de los casos el sistema posee un mayor control y un mayor poder sobre las personas que las personas sobre ellas mismas.
Controlar la democracia. "Un mundo feliz", de Aldous Huxley imaginaba lo que sería una dictadura perfecta: una dictadura con apariencias de democracia, con individuos genéticamente condicionados. Un sistema de esclavitud basado en el consumo y la diversión, donde los individuos amaran más que a su vida su propia servidumbre. La manipulación es insostenible sin apariencia de democracia. La democracia real es intolerable para el que busca manipular.
Manipular el lenguaje. A la miseria no se la puede llamar hambre, porque el hambre es sólo cuestión de comer. El hambre no es un asesinato político ni un genocidio, aunque deje sin vida a más de 100,000 personas a diario, sino un problema de sequía, malos gobiernos y catástrofes naturales. A la condena al trabajo forzado de los niños, esclavitud infantil, se la llama "trabajo de los niños". A los países que han sido esquilmados y empobrecidos por el latrocinio de las grandes empresas y los intereses de las grandes potencias y que tratan de salir de la miseria acatando las recetas de los que les han robado, se les llama "en vías de desarrollo".
A los inmigrantes que huyen del hambre se les llama "ilegales". Repetir las etiquetas que pone el poder para nombrarle, la de toda manipulación y degradación del ser humano. La miseria más profunda que puede sufrir el hombre es la de su ignorancia promovida y consentida...".
Cualquier similitud con la manipulación de la ampliación , ¡no es mera coincidencia!