Megapuerto ahora: ¿planificación o improvisación?
Por primera vez desde su privatización los puertos panameños han registrado un crecimiento de un solo dígito. De acuerdo con cifras de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) entre Enero y Marzo del 2006 el movimiento de contenedores registró una tasa de crecimiento de solo 4% en comparación con el mismo período de 2005. Según el Latin Business Chronicle en el año 2005 el puerto de Santos en Brasil registró un crecimiento de 20.4% comparado con 5.7% de Manzanillo International Terminal (MIT) y Evergreen.
Si tomamos como indicador los números de MIT notaremos inclusive un crecimiento negativo en el primer trimestre de 2006 mayormente provocado por el traslado de los servicios Inca y NCX a la Terminal de Cartagena, Colombia.
Todo lo anterior nos indica que el desarrollo de uno de los puntales del crecimiento económico del país en los últimos años como lo son los puertos, ha comenzado a estabilizarse a partir del año 2005 y en el caso de algunos puertos a arrojar números negativos a inicios del 2006, aunque esto no quiere decir que esta tendencia vaya a continuar en los próximos años si nos debe motivar al diseño de una estrategia de desarrollo sostenible de nuestros puertos.
Siendo la actividad portuaria parte de un conglomerado o cluster cuyo importante crecimiento en los últimos años ha generado demandas en otros sectores como la Zona Libre, Servicio Intermodal, Reparación y Mantenimiento de Contenedores, Ferrocarril, Turismo de Cruceros, etc., una disminución importante en dicha actividad tendrá un impacto en el resto. Por esta estrecha vinculación con los empleos y la actividad económica de este sector cualquier acción o inacción por parte del Estado debe estar motivada por la planificación y no por la improvisación.
Entre las medidas que debiera adoptar el Estado para conservar el liderazgo de los puertos panameños en el movimiento de carga de trasbordo se requiere flexibilizar medidas, reducir costos aplicados a este tipo de carga a fin de competir con otras terminales de trasbordo en la región.
En medio de este escenario, surgen simultáneamente dos elementos que me preocupan: la convocatoria a una licitación internacional para un Megapuerto en el pacífico panameño y la circulación de un anteproyecto de Ley General de Puertos que incluye una posible exoneración de impuestos en su artículo 70.
Mi preocupación se basa en tres elementos fundamentales:
1) MERCADO. La capacidad instalada de los puertos panameños actualmente es de 6.5 millones de TEU's mientras el movimiento de trasbordo de contenedores en el año 2005 fue de 2.7 millones de TEU's y las proyecciones mas optimistas de acuerdo al estudio de The Louis Berger Group es que para el año 2025 sea de 5.69 millones de TEU's donde se asume un crecimiento anual de 4.5% anual en la carga doméstica. Si en este momento se introduce al mercado del pacífico un megapuerto con las prerrogativas explicadas arriba en lugar de aumentar la demanda lo que hará es sacar de la demanda actual afectando un sector que se encuentra en plena expansión con inversiones programadas por más de $1,000 millones en los próximos años lo cual afectaría tanto el empleo como las inversiones futuras.
2.) MOMENTO. La discusión de este tema en medio del debate sobre la Ampliación del Canal alimenta serias dudas sobre el verdadero impacto que podría tener la construcción de un tercer juego de exclusas en el conglomerado portuario ya que las estimaciones tanto en empleos indirectos como en crecimiento de la economía hechas por la ACP asumen la expansión portuaria como un hecho, sin embargo la construcción de este megapuerto podría generar una competencia desleal al ser exonerado en un período de gracia inhibiendo así las inversiones programadas. Sería más factible esperar el impacto natural que tendrá la ampliación en la demanda actual de trasbordo permitiendo así que el sector tenga un crecimiento estable y sostenible.
3.) UTILIDAD. El área de Farfán, por encontrarse en una de las riberas a la entrada pacífica del Canal con una de las vistas más espectaculares de nuestra costa, está llamada a ser uno de los principales desarrollos turísticos del país. Siendo el turismo otro de los principales clusters de desarrollo económico y con una potencialidad económica mucho mayor que el portuario por su efecto multiplicador en la economía, capacidad de generación de empleos y vinculación con una de las industrias de mayor crecimiento a nivel mundial, la construcción de un megapuerto en esa región afectaría fatalmente el potencial turístico de la misma. En este sentido suscribo la preocupación manifestada por la Asociación de Hoteleros (APATEL) de que el área de Farfán tiene todo el potencial para un desarrollo turístico.
Todo lo anterior me hace dirigirme muy respetuosamente a nuestras autoridades para que analicen bien la decisión que se tome en este tema. Panamá tiene todo el potencial de convertirse en un país del primer mundo, en ese sentido la planificación nos lleva a potenciar todos nuestros recursos garantizando un crecimiento sostenible por muchos años mientras que la improvisación nos puede llevar a sacrificar dicha sostenibilidad por una visión a corto plazo del crecimiento económico.
Alexis Soto
Contacto: proisa@cwpanama.net
EXPRESIONES para una sociedad participativa
Año 3, Número 58, Junio 16-30, 2006