1. Que la Escuela de las Américas cesó su funcionamiento en Panamá en 1984 a raíz del Tratado del Canal de 1977 y de la decisión del presidente Jorge Illueca de no prorrogar su permanencia en territorio panameño;
2. Que la Escuela de las Américas fue instalada en Fuerte Benning, Georgia (Estados Unidos) con la nueva denominación de Instituto de Cooperación para la Seguridad Hemisférica (WHINSEC, por sus siglas en inglés) y continúa siendo símbolo del predominio de Estados Unidos sobre América Latina bajo una óptica militar;
3. Que más de 62,000 militares latinoamericanos han pasado por las aulas de la Escuela de las Américas, muchos de los cuales han sido notorios violadores de derechos humanos, la Constitución, la seguridad nacional y la autodeterminación de nuestros pueblos;
4. Que entre 1988 y 2001, a raíz de la intervención e invasión Estados Unidos a nuestro país el 20 de diciembre de 1989, Panamá cesó de enviar estudiantes a dicha Escuela pero reanudó su participación con motivo del atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, acrecentándola progresivamente sin el conocimiento ni el consentimiento de nuestro pueblo de conformidad con la Constitución Nacional y las leyes de la República;
5. Que la Escuela de las Américas es una institución militar y que, de acuerdo a la Constitución Nacional, Panamá no tiene ni puede tener ejército;
6. Que la Escuela de las Américas continúa siendo un centro de formación para criminales de guerra, torturadores, terroristas, genocidas, dictadores y represores, y que con ella se propone revertir la lucha por la emancipación de nuestros pueblos;
7. Que a las organizaciones y ciudadanos suscritos preocupa la posible militarización de la Policía Nacional de Panamá mediante los cursos que trascienden la estricta necesidad de mejorar su capacidad profesional como agentes del orden público y que ello puede avivar el militarismo como forma de gobierno;
8. Que constituye una grave contradicción el hecho de colocar a nuestros agentes de la Policía bajo el paternalismo militarista de la potencia que invadió y mató a miles de ciudadanos inocentes en Panamá, sin que haya habido reparación ni disculpa alguna por parte de Estados Unidos, como tampoco investigación oficial en torno a los hechos acaecidos;
9. Que es necesidad sentida del pueblo de Estados Unidos, representado por el Observatorio de la Escuela de las Américas, eliminar dicha Escuela y que es nuestro deber solidario de apoyar esta petición de quienes, en su momento, apoyaron la nuestra de eliminar las bases militares de Estados Unidos en Panamá;
10. Que los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina y Uruguay han cancelado su participación en la Escuela de las Américas y que el de Bolivia ha reducido drásticamente el envío de sus estudiantes a dicho centrol.