Un tal Jesús
Con el envío de este boletín, retomamos la publicación de los comentarios teológicos que aparecen al final de cada uno de los 144 capítulos de Un tal Jesús. Decimos retomamos, porque la publicación de estos comentarios teológicos fue suprimida bajo la censura previa del Varelato * instaurado en Pastoral Social-Cáritas Panamá.
Un tal Jesús, es una obra de José Ignacio y María López Vigil que constituye un salvoconducto para no andar desprevenidos en la fe. Leerla y analizarla nos previene de caer en la ingenuidad de una religión que sólo sirve a los intereses de los poderosos. La gente violenta y rabiosa del opus dei no toleran que el Evangelio se analizado y vivido a fondo por el pueblo de Dios.
Un tal Jesús, nos ayuda a encarnar y enraizar el compromiso auténtico cristiano que está radicalmente al servicio de la construcción del Reino de Dios que solo podemos entender como un profundo respeto por la vida y la dignidad de todos los seres humanos. Jesús nace pobre, vive como pobre y es asesinado como se asesinaban a los pobres de la época.
Colectivo Panamá Profundo
* Pablo Varela Server es obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Panamá, actual presidente de Cáritas Panamá y violador de derechos humanos y laborales según las denuncias de los trabajadores despedidos. |
1. La cosa empezó en Galilea
1. Nazaret era un oscuro y desconocido rincón de la tierra de Israel, nunca mencionado en el Antiguo Testamento. Allí empezó la vida de Jesús, "la cosa" (Hechos 10, 37). En los tiempos de Jesús, Nazaret, que en hebreo significa "la flor", era una pequeña aldea del interior de Galilea en la que vivían apenas unas 20 familias. Por estar la aldea asentada en una colina, los campesinos usaban como casas las grutas excavadas en las laderas. La pobreza era extrema. Las "propiedades" de aquellas familias no pasaban de un par de esteras de paja, algunas vasijas de barro en las que se guardaba el grano y el aceite, y algún que otro animal.
Actualmente, por la influencia de la historia cristiana, Nazaret se ha convertido en la capital de Galilea, con unos 30 mil habitantes, en su mayoría de raza árabe y de religión cristiana. El mayor edificio del actual Nazaret es la basílica de la Anunciación. En su interior, se conservan lo que fueron las "paredes" -parte trasera de la cueva- en donde vivía la familia de María, madre de Jesús. Una inscripción de principios del siglo II fue hallada allí y en ella se puede leer "Xe María" (Dios te salve, María), acreditando la autenticidad histórica del lugar. Se conserva también la fuente que ha abastecido desde siempre la aldea, y a la que María iría a buscar agua. Se pueden ver también los restos del cementerio de Nazaret en tiempos de Jesús y en donde, sin duda, fueron enterrados sus antepasados.
2. María tendría unos cuarenta y tantos años cuando Jesús comenzó a destacar entre sus paisanos. Como todas las campesinas, sería a esa edad una mujer gastada por duros trabajos, pero llena de la sabiduría que da el contacto con los dolores y las alegrías más elementales de la vida. Sus manos tendrían callos, vestiría humildemente y, como todas las mujeres de su clase en Israel, sería analfabeta. Era una mujer pobre que, como el pueblo fiel de los "pobres de Yavé", tenía puesta toda su esperanza en Dios. No existen datos que prueben que María fuese viuda en este momento de la vida de Jesús, pero todo lo hace suponer. En Israel, tanto los hombres como las mujeres se casaban muy jóvenes. Por eso, el hecho de que Jesús, a los treinta años, estuviera aún soltero, sería algo chocante para sus vecinos y para su propia madre. La soltería o la virginidad no eran valores en la sociedad en la que vivió Jesús.
3. Tradicionalmente, se ha limitado el oficio de Jesús, como el de José, al de carpintero. Sin embargo, la palabra original que emplea Marcos tiene como exacta traducción algo así como "hacelotodo" (Marcos 6, 3). Jesús trabajaría la madera, haría herraduras o arreglaría puertas. También sembraría y recogería los frutos de la cosecha como jornalero eventual.
4. Susana fue una mujer cuyo nombre conserva el evangelio de Lucas al hablar de las mujeres que acompañaron a Jesús en su predicación por las aldeas y pueblos de Israel (Lucas 8, 3). Pudo ser la comadre de María. Las relaciones de vecindad en un pueblo tan pequeño como Nazaret eran estrechas, y prácticamente todos eran familia o todos conocían la vida y los problemas de sus paisanos.
5. Moreno es el apodo cariñoso que se da a Jesús en este relato. El origen semita de Jesús sugiere una piel oscura y unos rasgos que, como los de los hombres de sangre árabe, no tendrían nada que ver con los de esas imágenes que lo hacen pasar por un hombre de tez blanca, cabellos rubios u ojos claros.
www.untaljesus.net