14. Los cinco primeros
1. La pesca era el principal medio de vida en todas las ciudades o pequeñas aldeas que rodeaban el lago de Tiberíades en Galilea. En los tiempos de Jesús, el oficio de pescador era propio de gentes de las clases más bajas, sin apenas cultura, que no cumplían los deberes religiosos y estaban al margen de muchas otras pautas sociales de la “buena educación”. Junto con los campesinos y otros estratos sociales pobres, formaban los llamados “amhaares”, palabra cuyo significado original fue el de “pueblo de la tierra” o paisanos. Luego empezó a significar “pecadores” y “malditos sin ley”.
Los pescadores de las orillas del lago de Galilea eran trabajadores dependientes de un patrón, al que tenían que entregar buena parte de las ganancias, o estaban independizados por grupos familiares formando pequeñas cooperativas con las que intentaban aliviar la gran estrechez económica en la que vivían. Quedan aún restos de pequeños embarcaderos de tiempos de Jesús en distintos puntos del lago. El más conservado es el de Tabgha, a unos 3 kilómetros de Cafarnaum, con escalones de hace dos mil años. El muelle de Cafarnaum está en parte reconstruido.
2. Jesús invitó a su grupo a echar las redes y habló de un Dios pescador. Recogió esta imagen en la parábola de la red barredera, en la que habla del juicio de Dios sobre el mundo, separando los peces buenos de los malos (Mateo 13, 47-50). En aquel tiempo se entendía por “peces malos” los que no tenían escamas ni aletas, del tipo de las anguilas. Se consideraba que no eran buenos para comer.
Mateo 4,18-22; Marcos 1,16-20; Lucas 5,1-11.
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