37. El grito de Lázaro
1. En todas las culturas existen cuentos en los que se describe el cambio de suerte que experimentarán los seres humanos en el más allá, ante el Tribunal de Dios. Expresan la rebelión popular ante las injusticias de la historia. Basándose en narraciones de este tipo, Jesús contó la parábola del pobre Lázaro y el rico Epulón, donde Dios escucha las razones de ambos y toma partido por el pobre. Los nombres de los protagonistas son simbólicos: Lázaro significa “Dios ayuda” y Epulón significa “opulento”.
2. La parábola de Lázaro y Epulón se ha utilizado comúnmente para hablar del infierno y de un Dios cruel que niega hasta una gota de agua al rico, casi arrepentido al ver los castigos que le esperan. Jesús no trató, ni en esta parábola ni nunca, de asustar a sus oyentes con las llamas del infierno ni jamás habló de un Dios vengativo. Lo que sí mostró es la radicalidad del juicio de Dios, que no se deja engañar por las excusas del rico.
Lucas 16,19-31
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