Un llamado de vida
Reunión coordinadores CEBs. / Enero 2007
Las Comunidades Eclesiales de Base, reunidas a través de su coordinación en el Centro de Nuevo Porvenir, Cuipo, Colón, del 2 al 6 de enero de 2007, año en el que celebramos los 35 Años de las CEB's, siendo focos de evangelización y promotores de liberación, con alegría y gratitud sentimos la presencia del Dios de la Vida que camina con su pueblo.
Hemos tenido la oportunidad de analizar la realidad de nuestro entorno y hemos descubierto que vivimos en una zona amenazada por el Proyecto Minero de "Petaquilla Minerals" que afectará la región comprendida entre las cuencas de los Ríos Belén y Coclé del Norte, destruyendo áreas boscosas y comunidades del territorio de Donoso en Colón y comunidades de la Provincia de Coclé. También, la concesión de extracción de piedra a la empresas "Pavimento S.A." en la comunidad de El Congo, Corregimiento de la Encantada del Distrito de Chagres, que esta originando la contaminación del medio ambiente y la destrucción de las carreteras con el equipo pesado que se utiliza, afectando las instalaciones de la comunidad y de las comunidades vecinas.
Nos preocupa la situación de los ríos ya contaminados y con caudales reducidos, la desaparición de la fauna y la flora, la contaminación del ambiente y la gran destrucción irreversible e irreparable.
Las personas que habitan estas comunidades ya sufren el desalojo, la falta del recurso agua, enfermedades de la piel, diarreas, y otras.
Petaquilla Minerals, se proyecta hacia las comunidades como una empresa de desarrollo, trayendo beneficios con las carreteras, comida caliente, uniformes, regalos navideños para las escuelas del sector, arreglo de calles de la comunidades, mantenimiento a la infraestructura del hospital de Coclesito, etc. ocultando todos los daños y perjuicios que el desarrollo de tal industria de explotación minera a cielo abierto provoca al ecosistema, por lo que ha sido rechazada en los países desarrollados.
Acabamos de tener inundaciones en el sector por el desbordamiento del río Toabré el cual represó al río Coclesito, ¿qué hubiera sucedido si la explotación minera estuviera en plena actividad? Seguramente las tinas de lixiviación con cianuro se hubieran desbordado, contaminando y destruyendo el tesoro que tenemos en la Provincia de Colón en el territorio de Donoso, su bosque natural, flora y fauna.
En Centro América también se vive este problema de la explotación de los recursos naturales, y son muchas las voces que se alzan contra este proyecto, nos unimos y solidarizamos dando a conocer el comunicado escrito por el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, quien cuestiona "¿Pueden los recursos naturales considerarse una mercancía" ¡Los recursos naturales deben ser aprovechados comercialmente de la misma manera que cualquier otro bien? .... ¿Es ética la extracción y aprovechamiento de los recursos minerales a costa del sacrificio de otros recurso como el agua dulce y los bosques?... Los enfrentamientos cada vez más frecuentes en diversas partes del mundo, entre las empresas mineras y las comunidades vecinas a la áreas de explotación, así como el creciente esfuerzo de la sociedad civil propugnando por regulaciones más estrictas, controles más rigurosos, comportamiento más responsables y transparentes: Son signos de que no podemos continuar con una lógica exclusiva del mercado empresarial donde priva lo de: "A menor inversión, mayor ganancia".
No podemos continuar con políticas ambivalentes donde lo que se construye con una mano, se destruye inmediatamente con la otra. Es tiempo de revisar las reglas del mercado y el comercio a fin de complementarlas con los valores de la solidaridad, la justicia, la subsidiaridad y la corresponsabilidad en las acciones y en futuro de la humanidad.
Hoy más que nunca cobra mayor vigencia el mensaje de los Obispos de América Latina manifestado en la Cuarta Reunión del Episcopado Celebrada en Santo domingo, donde decíamos que: "No puede haber una economía de mercado creativa y al mismo tiempo socialmente justa, sin un sólido compromiso de toda la sociedad y sus actores con la solidaridad a través de un marco jurídico que asegure el valor de la persona, la honradez, el respeto a la vida y la justicia distributiva, y la preocupación afectiva por los más pobres." (Santo Domingo, Conclusiones 195).
Llamamos con urgencia al pueblo Panameño a la reflexión y a la actuación responsable ante este nefasto proyecto. Más tarde sólo habrá desolación y muerte.
Con la esperanza de que los principios éticos y la cultura evangélica nos den parámetros para defender la vida y el ecosistema.
Coordinadora de la comunidades Eclesiales de Base
Parroquia Santa María de Belén.
Costa Abajo y el Lago de Colón.