Crisis de dignidad ante tres intervenciones de Estados Unidos en Panamá
Conferencia de Prensa del profesor Julio Yao,
del Servicio de Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá)
En la actualidad existe en Panamá una crisis de dignidad nacional en nuestras relaciones con Estados Unidos. Tal crisis se expresa en la actitud del gobierno presidido por Martín Torrijos ante tres acontecimientos que estremecen a la nación panameña y escandalizan a la comunidad internacional, a la vez que desprestigian nuestra imagen internacional y anuncian negros nubarrones en el futuro inmediato. A lo interno, las intervenciones de Estados Unidos ponen en evidencia la ausencia de legitimidad por parte del Órgano Ejecutivo, máximo responsable de la conducción de la política exterior y de nuestra representación internacional. El gobierno de Martín Torrijos ha demostrado carecer de liderazgo, credibilidad, autoridad, vergüenza y dignidad nacional.
MANUEL ANTONIO NORIEGA
Ha sido más que evidente la falta de interés, responsabilidad y seriedad por parte del gobierno panameño en el manejo del caso del General Manuel Antonio Noriega. El deber constitucional del Estado panameño de proteger a ciudadanos panameños en cualquier parte del mundo ha sido totalmente incumplido y negado en el caso del ciudadano citado. La casi segura extradición de Noriega a Francia por parte de Estados Unidos, que ha hecho caso omiso de la solicitud de extradición hecha por Panamá hace más de una década, sin que el gobierno panameño haya protestado por tan clara violación del derecho internacional y de los acuerdos de extradición entre Panamá y Estados Unidos, así como de la Convención de Ginebra sobre Prisioneros de Guerra, revela una negligencia inaceptable por parte del gobierno de Martín Torrijos que convierte a nuestro país en piedra de escándalo internacional al comportarse como si fuera una colonia o territorio de ultramar de Washington.
Existe actualmente un diferendo jurídico que se encarna en la cuestión siguiente: ¿Tiene Estados Unidos el derecho de extraditar a Manuel Antonio Noriega a Francia, o por el contrario, es su obligación extraditarlo a Panamá de acuerdo al Derecho Internacional?
El gobierno de Martín Torrijos actúa como si no hubiese ningún conflicto con los Estados Unidos de América y, de hecho, admite como legítima la decisión de este país de extraditar a Noriega a Francia, país que ha anunciado su intención de no reconocerlo como prisionero de guerra a despecho de la Convención de Ginebra. Lo anterior significa que el gobierno de Martin Torrijos acepta dócilmente la imposición de Estados Unidos en los asuntos externos de la República de Panamá; acepta la intervención, y a esto se le denomina traición nacional.
Nosotros, como ciudadanos panameños, reflejando el sentir de muchos sectores de este país, rechazamos esta conducta indigna y exigimos al gobierno nacional emplear todos los recursos a su alcance para evitar que se cometa una infamia contra Noriega y contra Panamá, independientemente de los delitos que se le hayan imputado a este ciudadano panameño y por el cual es exigida su presencia en Panamá por tribunales panameños.
PEDRO MIGUEL GONZÁLEZ
El gobierno de Estados Unidos a través de un Comunicado de Prensa ha manifestado que “están profundamente decepcionados que la Asamblea Nacional de Panamá eligió a Pedro Miguel González-Pinzón entre todos sus miembros como Presidente de la Asamblea ”, añadiendo que “los Estados Unidos quieren que aquellos responsables por el asesinato del Sargento Zak Hernández-Laporte y del intento de asesinato del Sargento Ronald Marshall enfrenten la justicia”.
Además, un vocero de la Embajada de Estados Unidos en Panamá ha dicho lo siguiente: “Oficialmente, consideramos que el juicio de 1997 (en Panamá) fue una farsa de la justicia. Consideramos que el veredicto absolutorio fue el resultado de manipulación, intimidación y corrupción en el proceso judicial.” ( La Prensa , 3 de septiembre de 2007).
Las anteriores declaraciones constituyen una gravísima intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Panamá, al calificar de farsa la decisión de tribunales panameños en la absolución de Pedro Miguel González y al amenazar al actual presidente de la Asamblea Nacional con llevarlo unilateralmente, tarde o temprano, para que enfrente cargos por asesinato en Estados Unidos sin recurrir a los instrumentos jurídicos internacionales que el Tribunal Penal Internacional y otros tratados ponen a su disposición.
Las presiones de Estados Unidos para que González no fuese elegido y para que renuncie luego de su designación, no han sido rechazadas por el gobierno de Martín Torrijos, quien ni siquiera admite que tales presiones se hayan ejercido sobre nuestro país.
Nuestro pueblo exige que el gobierno nacional rechace las intervenciones de Estados Unidos y que mantenga una posición digna y firme al precio que sea, porque la soberanía no tiene precio.
MANIOBRAS MILITARES PANAMAX 2007
Actualmente numerosos países de América Latina y la Unión Europea se encuentran realizando maniobras navales con gran cantidad de tropas, naves, aeronaves y equipos militares con el fin de ensayar ante presuntas amenazas al Canal y a Panamá, bajo la dirección de un vicealmirante de Estados Unidos y el Comando Sur.
Estas maniobras navales constituyen una violación de la Constitución Política de Panamá que prohíbe que funcionarios panameños se sometan al mando de fuerzas militares extranjeras; constituyen una violación del Artículo V del Tratado de Neutralidad entre Panamá y Estados Unidos, que prohibe la presencia de fuerzas militares extranjeras en territorio nacional; y constituyen una violación de la Constitución Política de Panamá que exige la aprobación de Tratados internacionales (Artículo 53) celebrados por el Órgano Ejecutivo por parte de la Asamblea Nacional.
Las maniobras Panamax 2007 se iniciaron en el año 2003 sin que aún se conozca públicamente el acuerdo que las originó y sin que el Órgano Legislativo haya debatido tal acuerdo. En consecuencia, exigimos que las maniobras Panamax 2007, violatorias de nuestra integridad territorial e independencia política, cesen de inmediato y exigimos también que el presidente Martín Torrijos y su gobierno ofrezcan explicaciones a nuestro pueblo.
Si el presidente Martín Torrijos no está dispuesto o no es capaz de representar y defender los intereses nacionales y nuestra soberanía frente a las intervenciones de Estados Unidos, entonces, nuestro pueblo debe exigirle, ¡QUE RENUNCIE!
Julio Yao, Presidente
Servicio de Paz y Justicia en Panamá,
Profesor de Jurisprudencia Internacional,
Exasesor de Política Exterior.