El control mental, un claro mensaje a la sociedad
Lo bueno y lo malo se origina en tu pensamiento
El control mental es una técnica encaminadas a suprimir la personalidad de la persona, para hacerla dependiente de lo dictado por otra persona u organización. La principal consecuencia de un proceso de control mental exitoso es la implantación de la personalidad deseada sobre la anterior.
La realidad es que muchas personas sienten un gran vacío espiritual y emocional y están buscando dar significado a sus vidas. Mal equipados para rechazar los evangelios falsos de este mundo, toman decisiones pobres sobre sus afiliaciones religiosas. Debemos promover el pensamiento crítico. Debemos reconocer que los que se unen a cultos son moralmente responsables y espiritualmente ignorantes.
Pero si lo que deseamos es cambiar el aire que nos rodea, debemos entonces tomar la gran decisión de nuestras vidas.
Mientras tanto, las técnicas de control mental consisten en ir apartando a la persona captada de su familia, sus amigos e incluso de cualquier relación con el mundo exterior al entorno que lo desea captar. La psicóloga Margaret Singer explicó en su libro “Cultos en nuestros entornos”, que la coerción del pensamiento no necesita de violencia física. “Mantenga a la persona inconsciente sobre lo que esta pasando y como está cambiando paso por paso.”
Se producen efectos en la persona, por el control mental o por los métodos para conseguirlo. La ONG española Pro-Juventud cita los siguientes: “Falta o reducción de la capacidad para relacionarse con los demás, especialmente anulación de las relaciones con la familia y pérdida de amigos, consecuencias laborales, como relegación en el puesto de trabajo o despido, por la pérdida de competitividad a causa del cansancio, cambio de residencia, deterioro físico general, desnutrición, debilitamiento del sistema inmunológico”.
A nivel Psicológico se producen cambios inesperados entre la euforia y la depresión, incapacidad de mantener relaciones afectivas con personas extrañas al entorno donde es controlado; esclavitud disminución del sentido del humor, del vocabulario y la capacidad intelectual en general.
Es difícil desprogramar a personas que no tiene una personalidad anterior que recuperar, porque no existe todavía, como en los niños, o porque en un lapso de tiempo largo, ha sido totalmente olvidada. Pero para lograr la desprogramación, especialmente del control más destructivo, es necesaria la concurrencia de varias circunstancias. Descanso físico; alimentación adecuada.; perseverancia. Conseguir cambiar la perspectiva desde la que mira el controlado.
Debemos explicar a la persona controlada las características del control mental que ha sufrido. Poner a las personas en contacto con la identidad original, por eso es tan difícil desprogramar a niños que no tiene una personalidad anterior que recuperar.
Por otra parte, solemos culpar a los otros por nuestras fallas, y parte de la ejercitación del control mental positivo es comprender que sólo nosotros somos responsables. Con control mental positivo nosotros mismos podemos modificar nuestra existencia, transformarla. Debemos conocer los pensamientos que nos dañan y aplicar técnicas, como las frases mágicas que empiezan con "quiero ser tal cosa o tal otra". Si las repetimos y las creemos firmemente, estamos dándole la orden más perfecta y clara que puede recibir a nuestra mente.
¿Y si como sociedad hiciésemos esto?
EDITORIAL
EXPRESIONES
para una sociedad participativa
Año 5 Número 98 Febrero 16-29, 2008
www.expresionesamp.net/