Vil, bárbaro y cobarde atropello
El Servicio Paz y Justicia en Panamá (SERPAJ-PANAMÁ), adscrito al Servicio Paz y Justicia en América Latina (SERPAJAL), con status consultivo en la Organización de Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, manifiesta por este medio su posición en torno a la represión brutal de que fueron objetos los miembros del Comité de Familiares de Pacientes con Derecho a la Salud y la Vida el pasado 19 de julio de 2007, por parte del Servicio de Protección Institucional, cuando esperaban ser recibidos en la presidencia de la República.
1. La manifestación pacífica llevada a cabo por el Comité de Familiares de Pacientes con Derecho a la Salud y la Vida ejercía su derecho de petición ante la presidencia de la República con el propósito de obtener respuestas a sus demandas en torno a las víctimas del Síndrome de Inmunosuficiencia Renal Aguda (SIRA), que incluyen tanto a los cientos de personas fallecidas como a las que aún padecen los estragos de la contaminación producida por el dietileneglycol en los medicamentos distribuidos del Seguro Social, muchas de las cuales todavía no han sido reconocidas por el gobierno nacional.
2. La protesta no violenta intentaba expresar el descontento, la insatisfacción y el rechazo por parte del citado Comité de cara a la actitud de la administración del presidente Martín Torrijos, que no ha realizado una investigación cabal, transparente y creíble de los trágicos sucesos, atentatorios de la vida de los panameños – en especial de los estratos más pobres que no pueden darse el lujo de una atención privada – ni tampoco ha hecho caer el peso de la ley sobre los más altos funcionarios del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social cuya responsabilidad es evidente en esta tragedia. En contraste, en la República Popular China no solamente se aplicó la pena máxima a los responsables de la empresa que exportó el dietileneglycol sino que incluso la fábrica fue cerrada definitivamente.
3. La represión desatada en violación de todas las normas de la Policía Nacional para el manejo de estos casos y las propias del Servicio de Protección Institucional produjo la detención de dos dirigentes del Comité y el envío al hospital de algunos de sus miembros en virtud de la golpiza indiscriminada y salvaje, con patadas, toletazos y puñetazos lanzados contra decenas de hombres y mujeres, enfermos y ancianos, sin consideración alguna al hecho de que algunas de estos compatriotas incluso tenían conectados a su cuerpo catéteres y otros aparatos y elementos terapéuticos. Los agentes del Servicio de Protección Institucional – no satisfechos con la golpiza a los desvalidos -- arrastraron y arrojaron gas pimienta al grupo con consecuencias terribles sobre la salud de los miembros de la delegación.
4. El Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá) se solidariza con la justa y noble causa del Comité de Familiares de Pacientes con Derecho a la Salud y la Vida ; protesta por el vil, bárbaro y cobarde atropello de que fueron víctimas los manifestantes, consignando especial repudio por la agresión sufrida por la Dra. Anabel Herrera, líder de dicho Comité y distinguida miembro de Serpaj-Panamá; exige la plena indemnización a todas las víctimas del SIRA y la aplicación de las sanciones legales correspondientes a los responsables de tantas muertes, así como una investigación independiente de los hechos.
5. El Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá) expresa su preocupación, además, de que la represión al Comité de Familiares de Pacientes con Derecho a la Salud y la Vida sea una manifestación de la tendencia progresiva hacia una criminalización de la protesta social frente a los estragos ocasionados por las políticas neoliberales en Panamá, así como de la intervención militar de Estados Unidos en el marco de la política de seguridad nacional de Panamá y a través de la Escuela de las Américas, sita en Fuerte Benning, Georgia.
6. El Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá) denuncia estos hechos ante la faz del país y le solicita a la comunidad internacional rechazar este ataque alevoso a las libertades ciudadanas, a los derechos humanos más elementales, al estado de derecho y a la democracia.
Julio Yao, Presidente
Servicio Paz y Justicia en Panamá
(Serpaj-Panamá).
Cel. 6480-7227.
Partido Alternativa Popular - PAP
COMUNICADO
En la tarde del día jueves 19 de julio, un grupo de ciudadanos y ciudadanas, enfermos y familiares de muertos afectados por los medicamentos proporcionados por la Caja de Seguro Social, se apersonaron a los predios de la Presidencia de la República a presentar un conjunto de demandas, derivadas de la ingesta de dichos medicamentos envenenados.
En lugar de ser recibidos por un personal especializado que tratase de darle respuestas a las justas demandas de este grupo especial de panameños, víctimas de tan lamentable tragedia, fueron salvajemente agredidos por el personal de seguridad del estado, quienes sin hacer distinción entre enfermos y familiares, dieron muestras del desprecio que sienten hacia la Constitución y leyes que rigen los destinos del país, violando los más elementales derechos de dichos ciudadanos, consagrados en dichas normas.
Frente a estos hechos lamentables, el Partido Alternativa Popular expresa su más enérgica condena y exige a las autoridades las más severas y ejemplares sanciones para los responsables, así como también la renuncia inmediata tanto del Ministro de Salud, como del Director de la Caja de Seguro Social que permita una investigación imparcial y diáfana para dar con lo verdaderos responsables de la tragedia del Seguro Social, a quienes les debe caer todo el peso de la ley.
Exigimos así mismo, la designación de una Comisión de Alto Nivel del Gobierno, facultada para atender y darle respuestas a las justas demandas de los enfermos y familiares de la tragedia del Seguro Social.
A los gobernantes de turno, les recordamos que fueron electos para gobernar y no para reprimir a un pueblo indefenso que lucha por el respeto a sus derechos, reconocidos universalmente. Que no es con la represión y la violencia como se gobierna. Tienen el deber de escuchar y seguir las directrices que le imponga el pueblo. En eso consiste la democracia. En que es el pueblo quien toma las decisiones y los gobernantes la ejecutan.
Invitamos al pueblo panameño a solidarizarse con los compañeros reprimidos y a organizarse para continuar la lucha por la democratización del país, que nos permita vivir en una verdadera democracia.
Panamá, 20 de julio de 2007
Comité Ejecutivo del Partido Alternativa Popular