Solidaridad Compañeros trabajadores de Caritas Panamá.
Trabajadores perseguidos de Cáritas Panamá, de este lado también somos Iglesia y nos solidarizamos en sus justas demandas. El Articulo 52 de la Constitución de la Republica de El Salvador reza: "... que los derechos de los trabajadores son irrenunciables..." No obstante, es, la mayoría de las veces, LETRA MUERTA. Conociendo el actuar de los generadores de la lucha de clase nos solidarizamos con su justa lucha por mantener su trabajo en beneficio de la familia. Ni un paso atrás, y si es necesario que sea solo para agarrar impulso. Ya es tiempo que los representantes del Sínodo Romano se den cuenta que no es posible seguir socavando a los pueblos en nombre de Jesús, porque Jesús esta con el pueblo, no se encuentra en la mesa de los jerarcas clásicos, "que tienen oídos y no oyen" o en definitiva sus oídos sirven para escuchar a los que les dictan las planas, los eternos privilegiados de siempre, los que impulsan la lucha de clases, los ricos. En este orden deseo compartir con ustedes un escrito a manera de poema, mientras tanto bendiciones en gesta histórica por conservar su trabajo. Ni un paso atrás.
Wilfredo Marmol
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PLETORICA MONTAÑA.
Poesía de la montaña
circulas putrefacta en el esbozo lisonjero
del hombre preso, por los sueños materiales
que enredan el dinero,
si al menos conocieran que después del holocausto no habrán ríos
sed, hambre, niños, niñas;
el péndulo de la existencia mece el roer de las sonrisas
crepúsculo otoñal que barre la brisa de las primaveras
si al menos pensaras que después del verde no quedara siquiera,
el gris oscuro, luz, sol, ni luna;
la aurora se casa con la penumbra de la fiel noche, y
los grillos cantan airados, las serpientes se desplazan
por nubes imaginarias
si al menos procuraras despertar, crisálida, al tiempo de las orugas
sin negar el vuelo a las mariposas
con flor, aroma y terciopelo;
dime, donde esta el confeso amor por la vida,
el viaje al centro de las estrellas,
muda pesadilla de llegar en tiempo a la mesa
donde apacienta la mano
la mujer que nos dio la vida...;
por lo que más quieras
no nos abandones todavía,
aun la decencia humana no a descubierto que después del dinero
quedan sueños que no tienen precio....
y llevan a la luna;
pon tu mano, deseo beber al menos
la ingratitud expresa de la desconsideración humana
mancillada en la avaricia de unos pocos.
¿Poesía de la montaña,
es temprano todavía.?
16 de marzo de 2007. 1:15pm.