Algunas cosas inexplicables en Panamá
Eduardo A. Esquivel R.
eesquivelrios@gmail.com
El Panamá América, 24 de junio de 2009.
Cosas veredes Sancho, decía el Quijote, y es verdad que estamos viendo cosas que van entre lo inexplicable y lo asombroso, especialmente en estos últimos años.
Cosas como una autopista Panamá-Colón que el MOP le da el visto bueno y la SPIA le da el visto malo, comprobándose que esta última tiene razón. Y de la “Adenda” bruja de más de 50 millones nadie habla. Y las piedras cayendo.
Como los “Corredores Norte y Sur”, que se pagaron hace años y que siguen presentando auditorías brujas para no devolverlos al pueblo, como lo exigen los contratos de concesión. Y el peaje aumentando.
Cosas como la “Cinta Costosa”, con su diseño camaleónico y sus árboles traumados, cuyo mantenimiento de un millón al año nadie sabe a quién le caerá.
Como la docena de anuncios en Internet, algunos de prestigiosas firmas de abogados locales, anunciando a Panamá como atractivo “Paraíso Fiscal”, y los funcionarios negando tal condición.
Cosas como que a Murcia aquí le cierran el negocio de DMG, con razones muy etéreas y después lo acusan de no darle servicio a sus clientes. Y encima le quieren rematar sus bienes sin pruebas válidas y sin acusación convincente en Panamá.
Como que al alcalde electo Bosco Vallarino lo quieren “planchar” después de electo, en base a un tecnicismo legal, ignorando la voluntad popular que esta sobre todas las cosas.
Como que en Bocas del Toro, y otras provincias, la Reforma Agraria se ha “acelerado” vendiendo tierras nacionales a precios ridículos y a afectos al gobierno, incluyendo áreas indígenas, zonas protegidas y parques nacionales.
Cosas como empresas que, de manera sospechosa, compran tierras donde viven y trabajan indígenas desde hace siglos y ahora los quieren tratar como invasores.
Cosas como que una minera Petaquilla intenta imponer su explotación contaminante “a sangre y fuego”, contra la voluntad popular y las decisiones de la ANAM , con estudios ambientales de dudosa validez y anuncios pagados en los medios.
Cosas como el uso del millonario “Fondo de Transformación Agropecuaria”, dándole cientos de miles de balboas a los “pobres” empresarios millonarios afectos al gobierno y sus parientes cercanos.
Y que numerosos funcionarios creen ingenuamente que su precipitada y sospechosa inclusión en la “Carrera Administrativa” los va a proteger de la escoba justiciera.
Cosas como el hecho de que algunos altos funcionarios nombrados según la ley por tiempo específico, creen que se van a quedar en el nuevo gobierno a pesar de su poca lealtad, notable incompetencia y sospechosa honestidad.
Esperamos que en el nuevo gobierno del presidente Ricardo Martinelli, se “aclaren” estos hechos insólitos y anomalías en la medida de lo posible, y se trate con rigor a los que han cometido ilegalidades, faltas u omisiones perjudicales al país.