Ante el irresponsable uso de la fibra de vidrio
Por: Ciudadano
Ingeniero Humberto E. Reynolds de Unamuno
Debe ser ya, de dominio público a estas alturas, que al remozar, construir, o realizar mejoras a nuestros centros escolares se esta utilizando materiales que contienen “fibra de vidrio” entre los componentes utilizados como aislantes en los techos y cielo rasos colgantes. Relacionado a lo anteriormente expuesto debo advertir, como profesional de la Ingeniería Civil , que este tipo de productos elaborados con fibras de amianto, en especial aisladores térmicos no deben aceptarse y mas bien prohibir incluir en los diseños su utilización, ya que dichos materiales están asociados con la generación de cáncer y se ha determinado que la crocidolíta y la amosita son las mas peligrosas. Cuando las fibrillas de amianto sortean los filtros de las vías aéreas (nariz, faringe, tráquea) pueden llegar hasta los pulmones y las células mesoteliales de la pleura, donde suelen permanecer mucho tiempo. Las fibras más largas son más activas para generar oxidantes, que las más cortas. Una vez en el pulmón y pleura, su acumulación y persistencia, puede provocar desde inflamación crónica, hasta tumores como el mesotelioma maligno.
Sugiero a todos mis conciudadanos, a las autoridades de Educación, Vivienda, Salud, Contraloría General de la Nación , y a sus Departamentos de Ingeniería en ellas existentes, prohibir, incluir en los diseños, planos y por ende el uso y la comercialización de los materiales que contienen “fibra de vidrio”.
Trato, en forma muy seria y responsable, de cumplir con nuestra obligación profesional de ética y moral, para evitar que nuestros congéneres se vean afectados y mueran por utilizar en las construcciones productos altamente nocivos a la salud. El asbesto cemento usado por el IDAAN como tuberías conductoras de agua potable NO debe ser utilizado por las condiciones ya explicadas.
Al tener conocimiento de esta respetuosa ADVERTENCIA, todo ciudadano debe hacer el esfuerzo de no permitir utilizar estos materiales los cuales desde el año 2000, en muchos países, ha sido prohibida la importación, comercialización y uso del amianto crisólito, incluyendo todos los productos, elaborados con fibras de amianto que formen parte de toda forma de uso.
Espero haber contribuido con mis congéneres, para que tengan conciencia de conocer un “asesino silencioso” que hoy abraza a la construcción, especialmente aquella no conciente de producir efectos mortales con productos aquí descritos y solo les interesa la mala práctica al anteponer sus cajas registradoras al interés vital de la salud de nuestros conciudadanos.