Gripe porcina, verdades y mitos
Eduardo A. Esquivel R.
eesquivel_rios@hotmail.com
La histeria internacional causada por la nueva cepa de virus llamada influenza porcina o A(H1N1), realmente se han visto y oído toda clase de cosas, algunas ridículas y otras increíbles. Prefiero llamarla “Gripe Porcina”, aunque no le guste a los porcinocultores, ya que este virus híbrido se creó en cerdos, aunque adicionalmente tenga material genético de gripe humana y aviar.
La primera falacia, que las autoridades médicas parecen apadrinar, es que la vieja vacuna contra la gripe común sirve contra la gripe porcina. Realmente no sirve de nada, pues son cepas de virus diferentes. Las enormes filas de la gente humilde para vacunarse gratuitamente son patéticas. Además, las clínicas y consultorios privados están haciendo grandes negocios “vacunando” a la clase media y alta. Ni hablar del negocio de las mascarillas y los desinfectantes. Sus ventas (y el precio) se han quintuplicado en algunas farmacias. En algunos países, esto se ha denunciado como una conspiración médica-farmaceutica para hacer negocios con ganancias exageradas de consultas médicas, vacunas y antivirales.
La desinfección, con productos químicos antivirales, realmente sólo funciona por corto tiempo, máximo quizás 24 horas con este virus. Los virus no son como las bacterias, y mueren rápidamente si no están sobre tejido vivo. La trasmisión del virus se da, principalmente, de persona a persona, por fluidos corporales. Causa gracia ver que las escuelas donde se detectaron casos y se cerraron, se abran después de desinfectarlas. De nada servirá esto si hay un alumno infectado que vuelva a dar clases. No veo cómo en Panamá van a detener la epidemia si los casos positivos no son aislados en instalaciones especiales.
Sobre las estadísticas oficiales de los casos, diré que, como saben bien los epidemiólogos, por cada caso detectado hay uno no detectado, otro asintomático o incubación y otro en proceso de contagio. O sea que si tenemos 50 casos detectados, realmente hay más de 200 reales.
La otra media verdad acerca de la gripe porcina es su mortalidad. Aunque los especialistas han dicho que se trata de una cepa de virulencia “moderada”, hay pánico al respecto. Pocos saben que existen factores que favorecen la mortalidad por esta gripe: uno de los principales es racial. La raza blanca, los europeos y sus descendientes, parecen ser muy susceptibles, seguido de los asiáticos. La raza negra e indígena parece ser más resistente. El segundo factor es la inmunidad natural. La mayoría de las defunciones se dan en personas con problemas de salud. Por ejemplo, las personas con SIDA están condenadas a una muerte rápida si se infectan con gripe porcina.
El misterio final es el origen de esta cepa híbrida de gripe. La gripe porcina original es originaria de China, así como las otras “gripes”. Pero el AH1N1 parece ser de origen artificial, por su singular genoma. Las teorías van desde un accidente de laboratorio de bioingeniería, hasta que se trata de un arma biológica terrorista de Al Quaeda.
Finalmente, pienso que se le está dando demasiada importancia al AH1N1. Esto es sólo una distracción. El virus que causará la madre de todas las pandemias aún está por aparecer. Solamente espero que estemos preparados para enfrentarlo.
22.05.2009