La gran alianza de derecha
Ricardo Stevens
rstevens@cwpanama.net
29 de abril de 2009
Ayer, el noticiario de Radio Nederland, comentaba los eventos mundiales, y luego de informar de los estragos de la gripe porcina, más de ciento veinte muertes en México, enfermos sospechosos en España, Canadá, Estados Unidos, Gran Bretaña, Escocia, Nueva Zelanda, Israel, Costa Rica, y de la contundente y sin precedente victoria electoral de Correa en el Ecuador, quien prometió profundizar un modelo socialista de inclusión de los pobres, como para cumplir con la universalidad del informativo, se comunicó a los escuchas, no gran cosa, para los que sucede en otros lares, que allá en Panamá, donde vive el Cholo Durán y se adelantan las obras de ampliación del Canal(1), se realizarán el próximo domingo las elecciones nacionales, y, decía el reportero, que las preferencias se inclinaban a favor de "la alianza de derecha".
Describir a los de Martinelli como de derecha, que no es falso, es, a primera, suponer que los adversarios no lo son, que pudieran ser de izquierda, rojos o rosados, o que, en otro sentido, el electorado se aleja de propuestas que impulsan la integración popular; y eso es un error desde todo punto de vista.
En nuestro país, desafortunadamente para los pobres, no hay partido político electoral que no sea de la derecha y que no sea la expresión del neoliberlismo selvático, excluyente y chupasangre. Estos partidos, todos, comprendido ese otro, sí, el PRD, que no es más que la mejor desarrollada formación de la oligarquía panameña , son tan de la derecha, la más atrofiada, antinacional y acrítica de las derechas, como suelen serlo los políticos del subdesarrollo, dependientes y peseteros, que no se han enterado de la naturaleza y profundidad de la crisis del neoliberalismo, ni escuchado los gritos porque se le pongan frenos al desquiciante desenfreno, y si por allí han sentido el atronar de las columnas del mercado que se desmoronan, andan como rateros en saqueo, que cojen pa'l pago de la hipoteca y la casa de playa, esperando que otros pongan orden, si quieren, e indiquen por dónde.
La partidocracia a la panameña no se da los lujos de la diversidad ideológica, ni la pretende, y, aunque se muestre jalándose las greñas, y entre las bases haya clientela despistada, créeme, toda es una gran y oportunista alianza de derecha, nada más.