No podemos perder a Bernal
Rubén D. Córdoba Barría
Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas
La noticia sobre la “posible expulsión de Bernal” me llevó de inmediato a la reflexión sobre la vieja, pero no por ello menos injusta y atropelladora persecución que padece el profesor Miguel Antonio Bernal en la Universidad de Panamá (UP), sólo por disentir de la actual administración. Y es que, lastimosamente, los timoneles de la casa de Octavio Méndez Pereira han convertido el disenso, elemento consustancial a toda sociedad democrática, en una falta disciplinaria. Como ex alumno de la UP , auténtica universidad del pueblo panameño, hago un llamamiento a la sensatez a la “comisión disciplinaria”, al Consejo Académico y al propio rector Gustavo García de Paredes, quien como autoridad, merece todo nuestro respeto.
Han pasado ya cinco años desde que este “proceso disciplinario” fue suspendido a raíz de una advertencia de inconstitucionalidad interpuesta por el Prof. Bernal en su justo intento de defenderse dentro de un proceso abiertamente inquisitivo, con todo un aparato institucional alineado en su contra. Considero que las autoridades universitarias deben cerrar este capítulo y desistir de ese proceso disciplinario, permitiéndole a la universidad del pueblo salir de esta clase de diatribas y avanzar en su labor de educar a nuestra gente, formar profesionales idóneos y con conciencia social en todas las ramas del conocimiento y actualizar sus planes de estudios; en fin, dedicarse a las labores propias de la Universidad.
Algunas razones, a mi juicio, por las cuales Bernal no debe ser despojado de su cargo de profesor en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la UP son:
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Cumple religiosamente con la asistencia a clases y calidad de la enseñanza; sólo recuerdo una ausencia por razón de un compromiso ineludible, anunciándolo con antelación a sus estudiantes.
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Trata a sus estudiantes dentro de un marco de respeto y nunca ridiculiza ni avergüenza a ninguno de sus alumnos, a diferencia de algunos profesores que sí lo hacen, consciente o inconscientemente.
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Está entre los profesores universitarios de mayor peso en la historia política panameña de las últimas tres décadas, poniendo en peligro su propia vida en la lucha por la democracia y los derechos humanos, lo cual demuestra una extrema coherencia entre lo que dice en sus clases y lo que hace en la práctica, dando en ese sentido, un buen ejemplo de lucha y de vida a sus alumnos.
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Es un auténtico agitador de conciencias, logrando despertar o agudizar el pensamiento crítico en muchos de los que recibimos sus enseñanzas.
En fin, la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá y las futuras generaciones de estudiantes perderían mucho si Miguel Antonio Bernal es despojado de su cargo de profesor, y es que más que a un docente, perderíamos en esa instancia a un sembrador y cultivador de ideas, inquietudes y anhelos; en suma, un meritorio hijo del Istmo.
24.06.2009
Panamá, 22 de junio de 2009
Doctor
GUSTAVO GARCIA DE PAREDES
Rector de la Universidad de Panamá
rectoria@ancon.up.pa
Ciudad.-
Respetado Rector:
En base a decisión del Pleno de la Corte Suprema de Justicia, que no admitió la Advertencia de inconstitucionalidad que se interpuso en contra de la decisión de la Comisión Disciplinaria de la Universidad de Panamá, la cual recomendaba la expulsión del Dr. MIGUEL ANTONIO BERNAL VILLALAZ como catedrático de dicha institución educativa, me dirijo a usted con todo respeto a fin de solicitar se reconsidere la decisión de seguir un proceso disciplinario, -iniciado hace cinco años- que amenaza derechos y garantías fundamentales como lo es la libertad de expresión y el debido proceso.
El Doctor MIGUEL ANTONIO BERNAL VILLALAZ ha dictado clases en las aulas del claustro universitario desde hace treinta y cinco años, ha sido un perseguido político en la República y un incansable defensor de los Derechos humanos, lo que le ha merecido el respeto por parte de sus estudiantes, colegas, administrativos y ciudadanía en general, así como también a nivel internacional. Hoy, después de casi 20 años de no tener un sistema militar en nuestro país, veo el peligro que se cierne sobre la reputación de la Universidad de Panamá, que siempre fue defensora y crítica de las represiones y las violaciones a los ciudadanos panameños de ese tipo de régimen autoritario, cuando en estos momentos se continúa llevando un proceso, que se cuestiona por ser antidemocrático.
Solicito pues como ciudadano, se suspenda definitivamente el proceso disciplinario que se le sigue al Profesor BERNAL VILLALAZ y se le permita continuar dictando clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, sin acosos y amenazas, ya que con esto quedará demostrado que en la Universidad de Panamá, no solo se enseña a los estudiantes qué es DEMOCRACIA, LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y DERECHOS HUMANOS, también se práctica dentro de ella.
Atentamente,
Centro de Investigación de los Derechos
Humanos y Socorro Jurídico de Panamá
Tel. (507)-263-5060 /
Fax. (507)-263-2595
email cidhs@usa.net
c.c.
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