Quítense que aquí voy yo
Panamá: Nuevos semáforos y modificaciones en la circulación vehicular favorecen la cultura de la vida.
Arrecian las arremetidas contra los “semáforos inteligentes” y las modificaciones en la circulación vehicular que avanzan la Autoridad del Transito y Transporte Terrestre de Panamá. El inconciente ciudadano parece empujar y apuntar hacia el caos y el libre albedrío que, desde hace mucho tiempo, ha sido norma para un gran número de conductores en Panamá.
Vivo en la calle 68 San Francisco, cambiaron el sentido vial en una sola dirección, de Vía Israel hacia Vía Porras. El cambio puede ser comparable a salir del infierno -ruido, constante pitadera y enorme congestionamiento vehicular-, ahora los vehículos circulan “normalmente”. Esta semana también amanecimos sin la pitadera de energúmenos y energúmenas que creen que sólo ellos existen en el mundo, y además, con el derecho de joder y perforar los oídos de otros conductores y de ciudadanos víctimas inocentes del ajetreo vehicular. Mientras más lujoso el auto, más pitan sus dueños, desesperados para que ningún auto o inoportuno peatón se les atraviese en su camino.
El cambio ha sido realmente significativo y favorable, nos urge decirlo y comunicarlo antes de que vengan cuatro bribones a promover la vuelta atrás. En la Calle 68 y Flor del Espíritu Santo no hemos logrado la paz y tranquilidad a la que tenemos derecho, porque aún sigue -de manera ilegal- funcionando el taller de mecánica EL LLANTERO . Clavado en un área residencial, EL LLANTERO continúa robándonos los derechos ciudadanos, sin que las autoridades competentes hagan su trabajo para restablecer el orden y el cumplimiento de la Ley.
Sin ninguna duda la reactivación de nuevos semáforos en San Francisco y los cambios en el sentido de las vías han favorecido, y mucho, a un ordenamiento vial responsable y con sentido ciudadano. Pónganse Ustedes en los zapatos, chancletas o zapatillas de las personas que diariamente tenía que atravesar la Calle 50 en el área de San Francisco, contando solamente con su pericia y agilidad física y mental para enfrentar la rápida y agresiva circulación vehicular.
Ahora, la gente de a pie puede atravesar la Calle 50 con mayor seguridad. Los conductores tiene, con los nuevos cambios en la circulación vial y la instalación de semáforos, la oportunidad de aprender nuevos patrones de manejo, en donde los seres humanos tengan prioridad sobre las máquinas de diesel y gasolina. Realmente enferma y también mata la conducta violenta de una significativa cantidad de conductores que creen tener prioridad, en todo momento, sobre los derechos de los peatones.
Todavía en Panamá pesa mucho el JUEGA VIVO, el individualismos, la inconciencia, la ignorancia profunda, el racismo, el clasismo y la insolidaridad acumulada que invade a demasiados conductores que van por calles y avenidas con el lema: “quítense que aquí voy yo” , como su único reglamento de tránsito.
Muchos panameños, aferrados a la cultura de la muerte, ha desarrollado un sentido de tolerancia-cómplice al nefasto y absurdo sistema de transporte público y de circulación vial que rige en Panamá. Los dueños de los "Diablos Rojos" y los taxis han secuestrado casi todos los derechos ciudadanos en materia de transporte. Las autoridades de tránsito, en las distintas administraciones de gobierno, han sido engatusadas enteramente por la mafia que controla el transporte “público” en Panamá.
Como ciudadanos, peatones y conductores, tenemos derechos inalienables que no pueden ser suprimidos por los patrones del JUEGA VIVO y la corrupción que impera en todo el sistema de transporte y comunicación terrestre de nuestro país. El derecho a un transporte PÚBLICO digno y de calidad es una prioridad de prioridades. La prioridad del panameño de a pie (peatón) debe de quedar plenamente establecida en todas las reglas y normas de circulación vial e instalación de semáforos. Una sola vida humana de cualquier panameño, en cualquier parte del país, debería tener mayor prioridad que todos los lexus, ferrari o porsche cayenne juntos que circulan en el país.
Héctor Endara Hill
hector@panamaprofundo.org
Cédula 9-94-321
08.02.2010 |