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Opinión

"Sorry, mister"

Vitelio De Gracia Perigault

Me impresionaba como un caballero simpático, alguien con quien me gustaría compartir una cerveza bien fría y una empanada de maíz tostadita, hasta que se metió a político. Para registrar su candidatura a la Alcaldía capitalina, el Tribunal Electoral (TE) le entregó documentación pertinente que incluía los términos bajo los cuales usted formalizaba ésta. Uno de esos términos señala que si poseía la nacionalidad de otro país, por renuncia de la panameña, le está vedado participar en la contienda electoral.

De su propia voluntad y con pleno conocimiento de la ley electoral, Ud. faltó a la más elemental de las reglas de cívica y moral; al negar la nacionalidad norteamericana cometió perjurio y nos engaño a todos. No se puede violar la ley y la Constitución , y mucho menos engañar al pueblo que puso su fe en quien creía era un político honesto. A usted no lo persigue grupo político alguno, tampoco los Magistrados del TE, a usted lo persigue la realidad de su mentira, como perseguía a Pinocho el grillo de su conciencia.

No hay argumento legal que valide lo actuado por usted, “Mister, Bosco Vallarino”. En derecho lo accesorio sigue la suerte de lo principal, en su caso y siempre en derecho, su suplente no puede tomar posesión temporal de la alcaldía porque los 160,000 engañados votos a su favor son eso, a su favor y no a favor de su suplente, cuyo nombre y rostro ni siquiera aparece en la papeleta electoral. Este es un vacío legal que hay que enmendar. Mientras, insistimos en que el accesorio sigue la suerte del principal.

Percibimos que no hay una salida legal justa para las partes. ¿Nuevas elecciones para Alcalde es la solución al dilema? Creemos que en derecho y en cumplimiento de lo que establece la Constitución y la ley electoral, es lo procedente. ¿Es legal que se le entreguen las credenciales a la suplente y ésta asuma temporalmente la Alcaldía en espera del veredicto final? No y, por lo tanto, no debe entregársele las credenciales; la suplente debe correr la suerte del principal. Sin embargo, existiendo en este caso un vacío en la ley electoral, y siendo los magistrados los responsables de enmendarla, deben resolver el tema y debemos respetar y acatar su decisión.

Las actuaciones del TE han sido avaladas por propios y extraños de prestigiosas instituciones internacionales. Luego de tantos años de honrar elecciones transparentes y eficientes, no descalifiquemos a sus miembros. ¿Qué habría ocurrido si el TE descalifica a “mister Vallarino” en el calor de la contienda electoral? Entonces le habrían acusado de parcializado a favor de determinado candidato. La actuación del Tribunal ha sido justa, equilibrada y, sobre todo, muy prudente, quizás para mi gusto, cuidándose demasiado de guardar las apariencias. Me hubiera gustado que luego que el propio “mister” reconoció su nacionalidad norteamericana, le aplicaran de inmediato lo que establece la Constitución y la Ley Electoral. Muerto el perro se acaba la rabia.

Me entristece y preocupa que aquellos que se rasgan las vestimentas reclamando democracia, justicia, y que vivamos en un estado de Derecho, hoy día estén violando la Constitución y la leyes. “Sorry, mister Bosco Vallarino”, si usted no hubiera mentido, nada de esto hubiera ocurrido; esa es la génesis del dilema... “To be or not to be”.

Así lo percibo, así lo escribo.

26.06.2009



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