INICIO POR QUE PANAMA PROFUNDO BOLETIN IMÁGENES PUBLICA LO TUYO
SUSCRIPCION
 
CONTACTO
Palabra andante

Panameñ@: ¡VOTA EN BLANCO!


Marcha por la paz en Panamá 15 de marzo de 2003, convocada de manera conjunta  por el equipo nacional de Pastoral Social-Cáritas Panamá destruida por Pablo Varela y la Conferencia Episcopal. Foto HEH.

Se acerca el tsunami de la farsa electorera en Panamá, desde ya, necesitamos nadar contra corriente. La tentación de echarse en los brazos de la corrupta y manipulada politiquería es grande y fuerte. Como diría mi abuela, “mijito, la necesidad tiene cara de perro” . Los politiqueros sinvergüenzas no están solos, trepados en los poderes políticos, económicos y religiosos nos imponen la politiquería como si fuese una verdad natural e incuestionable.

El dilema ético que enfrenta dignidad, principios y valores Vs. oportunismo, corrupción y juega vivo, es arrinconado en cada persona por la angustia de un sistema cruel donde prevalece la INJUSTICIA SOCIAL en todos los ámbitos y en todos los niveles de la sociedad. La miseria y el despotismo que transpiran los sectores del poder, se reproduce entre la población con la misma rapidez de la luz, si no fuera así, otro gallo cantaría.

En cada espacio de la sociedad impera el esquema jerárquico del capital y su maldito sistema de muerte poniendo a todos contra la pared. En Panamá, la máxima del capitalismo: “lucro, luego existo” , margina y excluye a seres humanos, como dice la Constitución , “…sin distinción de sexo, nacionalidad, edad, raza... ideas políticas o religiosas” . Lo que aquí vale para alzar vuelo es la clase social. Haber nacido en cuna de oro, o en el camino, haber acumulado lo suficiente para entrar en el staff de los nuevos ricos.

El esquema jerárquico del mandamás incuestionable, irrebatible e infalible, prevalece y está presente en fábricas, empresas, ministerios, instituciones gubernamentales o no, partidos políticos, familias e iglesias. Obispos, presidentes, magistrados y diputados -como si dioses soberbios se tratara- gozan de poderes y facultades sin límite. En el afán por mantener el sistema de injusticia social que prevalece en el país, los burócratas y gamonales de siempre se unen cuando de explotar y oprimir a la población se trata. Los beneficios y privilegios que les reporta su actuación, son inmensos. El desastre, la miseria y el empobrecimiento… para la Nación y para las grandes mayorías.

El sistema está hecho de manera tal que la gente se haga dependiente de los politiqueros y sus partidos. Son muchos los profesionales, en todas las ramas y disciplinas del conocimiento, que corren a los brazos de los partidos para ponerse al servicio de la demagogia y el cinismo. Qué podemos decir de la gente que no ha tenido la oportunidad de tener una educación de calidad. No son pocos los que ponen su esperanza en las migajas que les tiran los politiqueros, no importa si tiene que simular que trabajan, siendo un BOTELLÓN en alguna de las ineficientes instituciones gubernamentales, o parado en una esquina metiendo cuento, eso sí, siempre dispuestos a la sapería y lambonería a todos los señores del poder.

Gracias a Dios, no todos los panameños se entregan a las inagotables e inimaginables patrañas de los politiqueros. Todavía, la mayoría de los hombres y mujeres en este país NO PERTENECEMOS a ninguno de los partidos políticos de la oligarquía. Resulta triste que de esa mayoría, también sea enorme el porcentaje de la gente que no le interesa o les da igual que los politiqueros asalten las arcas del Estados, que somos todos. Esta triste realidad, la de vivir de espaldas a las necesidades y angustias del país, es la que aprovechan los mangoneadores de todos los tiempos para seguir mangoneando a la población.

La dimensión y la fortaleza de los politiqueros y mandamases está directamente vinculada a la enorme inversión de dineros en propaganda y publicidad. La orquestación de todos los mecanismos de dominación ideológica del sistema se activan para imponerle a la población el “pensamiento único”, en este caso, la farsa electoral. Un análisis del papel de los medios de comunicación de masas y sus “comunicadores”; de la educación chatarra y sus “educadores”; y de la religión escapista y sus farsantes , nos muestra la poderosa orquestación de los poderes en un sistema que embrutece y paraliza la indispensable, y finalmente INEVITABLE, organización de las comunidades, sin las cuales, no existe la ciudadanía.

“Vota en conciencia”, “vota responsablemente”, “vota por el mejor” o “vota por el menos malo” son algunas de las hipócritas frases de los hipócritas politiqueros y sus comparsas. Estos sepulcros blanqueados tratan de presentarse como los más democráticos y los más neutrales de todos los tiempos, sabiendo, perfectamente, que estamos ante una farsa electorera promovida por farsantes profesionales.

Uno de estos farsantes, la iglesia de arriba, arropada con los privilegios de todos los gobiernos, profanamente llama a “votar en conciencia”, sin emitir opinión alguna sobre la farsa electoral, más bien, elaborando documentos aéreos y esotéricos, como bien lo sabe hacer, para tratar de justificar lo injustificable. Contrariando el mensaje de Jesús, los de la Iglesia de arriba, ungidos por el poder, son mala noticia para los pobres, anuncian la continuidad del presidio y la ceguera, para mantener sometidos a los oprimidos proclaman el reinado del dinero. Medios e Iglesias le echan tierra en los ojos a la población para que aguante y sufra la endemoniada politiquería que nos roba el derecho a la justicia, la paz, el bienestar y el amor.

En este contexto se inscribe el capítulo del ataque y destrucción al equipo de Pastoral Social-Cáritas Panamá. LaCarta 98 -que reproducimos abajo-, publicada el 11 de febrero de 2004, es una prueba fehaciente del compromiso cristiano que tanto les molesta y tanto temen los jerarcas de la Iglesia. Allá ellos que, con sus falacias de neutralidad y su profunda hipocresía, se coloca del lado de los poderosos y sus sistema de corrupción.

Muchos de los elementos de análisis aportados para las elecciones del 2 de mayo del 2004, a través de LaCarta 98, tienen plena vigencia para el tsunami electoral que se nos viene encima. A pesar de los abundantes escribas, fariseos y maestros de la ley, “el espíritu del Señor está sobre el pueblo , porque el señor nos ha ungido. Nos ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor, el día del desquite de nuestro Dios ; para consolar a los afligidos…” Cfr. Isaías 61, 1-3.

¡Ánimo!, siempre tendremos la posibilidad del análisis y la reflexión adulta y sus necesarios frutos de acciones individuales y colectivas. Terminamos este escrito con una cita de La Carta 98, escrita el 2 de mayo de 2004: “El rechazo a las elecciones es también una manera responsable de participación política en donde podemos expresar nuestra convicción de que las reglas del juego, de la actividad electoral en Panamá, no construyen democracia. De allí, que entre las opciones de participación en la campaña política electoral, el VOTO EN BLANCO es una posibilidad que bien vale la pena considerar.”.

Héctor Endara Hill
Colectivo Panamá Profundo

02.07.2008

LaCarta 98

Panamá, 11 de febrero de 2004.

"Con los oprimidos había que hacer causa común,
para afianzar el sistema opuesto a los intereses
y hábitos de mando de los opresores."
José Martí (Nuestra América)

Queridas hermanas y hermanos:

Como saben, las elecciones han sido convocadas para el domingo dos de mayo, cuando se elegirán: de los cuatro hombres propuestos, un presidente, 78 legisladores, 75 alcaldes, 619 representantes de corregimiento y 20 representantes al Parlacén. Al igual que ustedes, sufrimos en carne propia la entrada de lleno a la campaña electoral en Panamá que, para colmo, ya habían iniciado prematuramente desde hace más de un año con todo su derroche de dinero e insultos a la inteligencia de los panameños y panameñas. La Iglesia en la Arquidiócesis de Panamá ha publicado catorce hojas sueltas en donde tratan el tema de las elecciones y la participación política , que como también saben, es mucho más que elecciones y partidos políticos. Una mirada a los catorce temas publicados por la Arquidiócesis nos da una idea bastante completa de cuáles pueden ser las causas reales de la inequidad y la falta de justicia social que impera en el país. Ojalá puedan ustedes recibir, y analizar, los catorce temas propuestos.

El doble discurso, la demagogia y la mentira: práctica de los poderosos

Los verdaderos temas de fondo están fuera de la actual campaña electoral. Son precisamente aquellos que amenazan, como un cuchillo en la garganta, a cientos de comunidades campesinas e indígenas, amenazando también su paz y su seguridad. Estos temas o son tratados con una brutal superficialidad o se miente descaradamente sobre ellos. Partidos y políticos nos dicen que no creen en las privatizaciones, mientras, unos y otros dan pasos para privatizar próximamente lo que aún no se ha privatizado en el país. No olvidemos que cuando se aprobó la Ley 44 del 31 de agosto de 1999, su promotor, Alberto Alemán Zubieta, habló de reubicación, de inundación y señaló hasta la dimensión y elevación de los embalses en cada lago. Ahora dice que los embalses son un temor infundado de los campesinos mal asesorados.

¿Qué se nos pide desde la identidad de fe que profesamos?

En cada una de las hojas sueltas editadas por la Arquidiócesis encontramos el siguiente mensaje: "Cristo: camino, verdad y vida, nos compromete a transformar la realidad." . ¿De qué realidad estamos hablando?. Dicen los obispos panameños en la Carta Pastoral " La Justicia Social en Panamá": "Es bien sabido, incluso reconocido en las estadísticas mundiales, que Panamá es uno de los países con mayor desigualdad socioeconómica en el mundo 1. Se disputa, junto con Brasil, el primer lugar en Latinoamérica de la peor distribución de las riquezas. ¡Qué difícil es hablar de democracia cuando hay una estructura económica que hace más y más grande la brecha entre excluidos y acumuladores!

Vivir en democracia implica la existencia de mecanismos para que cada persona y todas las personas integrantes de la sociedad podamos opinar, participar y decidir en condiciones de igualdad. Es evidente la desventaja en las oportunidades para sectores específicos como es el caso de las mujeres, los indígenas, los grupos de origen africano, los campesinos, los discapacitados y la juventud.

La democracia no se puede restringir a los procesos electorales; por el contrario, para que sea auténtica, tiene que extenderse a todos los campos de la vida. Democracia es más que poder elegir y ser elegido con igualdad de oportunidades: también es poder comer, estudiar, trabajar, tener una casa. Sin embargo, la aspiración de una democracia participativa encuentra serios tropiezos en las condiciones económicas. Estas establecen ciudadanías de diferentes categorías, haciendo que la palabra, la información y los espacios de decisión se concentren en quienes monopolizan el poder económico, que controlan la propiedad de los medios de comunicación social y, en muchos casos, los propios partidos políticos." . (# 17).

¿En qué democracia se sustentan las elecciones panameñas?

La restringida participación electoral a la que nos enfrentamos nos presenta una democracia ridícula que se contrapone a los principios básicos contenidos en la Enseñanza Social de la Iglesia , que desde la praxis de Jesús, nos enseña que la fidelidad a la causa de la justicia es la principal de las obligaciones . ¿Por qué aceptar, fatalmente, los mecanismos de dominación del continuismo que impulsan el bipartidismo panameño y sus partidos satélites? ¿Por qué sucumbir ante la cultura dominante que se sustenta en la tentación del poder, en donde la conquista de audiencia y voto en las elecciones se nos revela como una auténtica política de mercadeo?

A menor soberanía, mayor miseria y exclusión

Los partidos y su democracia restringida nos imponen gobiernos clientes, sin concepción de Patria, de Nación, ni de Estado Nacional. Gobiernos, fruto de los partidos oligárquicos (de derecha, centro o vestidos de izquierda) se encuentran inmersos y sin rumbo propio en la globalización neoliberal. Esto explica que las privatizaciones de los gobiernos de ayer, las continúan los gobiernos de hoy. Lamentablemente nos encontramos ante gobiernos que viven mirando al norte esperando las recetas para implementar las políticas económicas privatizadoras y de "libre" mercado, aunque esto signifique la destrucción de la industria y la producción nacionales. Para los gobiernos clientes, la Soberanía se convierte en un concepto anticuado pero sobre todo en una limitante de las políticas hegemónicas y destructivas que nos vienen del norte. ¿Qué cosas pueden explicar esta forma tan pusilánime de actuar?. La lógica del poder del capitalismo; de la acumulación y acaparamiento; del lucro sin fin. En muchos casos sólo se trata de migajas que se obtienen del capital financiero y las empresas transnacionales que entran en los países con premeditación, ventaja, y alevosía, a devorar los recursos y riquezas nacionales.

La resistencia de los sectores humildes del pueblo

En el mundo, también en Panamá, existen amplios sectores del movimiento popular: campesinos, indígenas, trabajadores, mujeres, pobladores y sectores cristianos, que están dando significativas luchas en defensa de sus derechos humanos, sociales, ambientales y materiales. Las alternativas no están en la democracia restringida y ridícula que nos presenta el viciado sistema electoral que encontramos en la mayoría de nuestros países. No se puede hablar de "transparencia" sin antes analizar a fondo, ¿cuáles son las causas del bajo nivel y la torpeza con que se maneja el tema de las elecciones?, ¿por qué se convierte lo electoral en una especie de terreno pantanoso y corrompido en donde los poderes políticos partidistas, al servicio de los poderes económicos, son los que pueden moverse con destreza?, ¿cómo convocar la conciencia ciudadana o el compromiso político sin legitimar y hacerle coro al viciado proceso electoral que se desarrolla en el contexto del bipartidismo absurdo?

Elecciones, partidos y candidatos neoliberales

El problema de fondo en Panamá, como en muchas otras partes del mundo, es construir los mecanismos para controlar el poder real. Los partidos políticos, lejos de controlar el poder económico, actúan como sirvientes del poder económico nacional y transnacional. Así se expresa en las cuatro ofertas electorales que se nos presentan a los panameños a través de costosísimas campañas publicitarias en busca de seguidores y votos. Cuatro candidatos compiten para ponerse al servicio de un único proyecto común, el neoliberalismo económico e ideológico. Los partidos y sus candidatos, al igual que los distintos gobiernos en Panamá, se revelan como los guardianes del poder económico. Al final de un debate televisivo de los cuatro candidatos, un empresario de la llamada "sociedad civil" comentó, con acierto, que había consenso en los cuatro candidatos respecto a la política económica. Los inversionistas, continuó diciendo, pueden estar tranquilos porque todos los candidatos van a proseguir con la política económica neoliberal. ¡Más claro, agua!

Desde la perspectiva de los intereses del BIEN COMÚN; desde la perspectiva de las mayorías nacionales y desde los sectores más humildes y excluidos, lo que está en juego en las elecciones panameñas no es otra cosa que la reproducción del sistema de economía y de ideología neoliberal que tiene como carta de presentación una mayor injusticia social en el país, en el continente y en el mundo entero. Nos referimos al neoliberalismo económico e ideológico, responsable del descalabro y el desastre que hoy sufrimos en Panamá y en el mundo.

¿Qué hay detrás de las elecciones?

Todo indica que en Panamá el tema de las elecciones constituye, no sólo el plato fuerte, sino la columna vertebral a la que la clase dominante ata todos los debates en el país. En este sentido, la experiencia que han sufrido otros países latinoamericanos en los procesos de elecciones, nos dan una idea muy clara de lo que esto significa en la vida de nuestros pueblos. En Panamá, con la lógica y el poder de los sectores dominantes, las elecciones irrumpen, derrochando enormes cantidades de recursos económicos y sociales; utilizando los grandes medios de comunicación y las instituciones ideológicas de la sociedad para imponer su discusión sobre el poder -sobre quién debe gobernar- de una manera sesgada y engañosa. No podemos dejar de decir la verdad que todo el mundo sabe: Las elecciones en nuestros países caminan a la par de intereses y ambiciones de los poderosos grupos económicos. En este contexto, rebosado de mentiras y engaños, ¿qué es lo se nos pregunta a los panameños y panameñas?, ¿quién debe gobernar?. Dictadura de partidos = partidocracia

Es un hecho que en Panamá, persiste una partidocracia o dictadura de partidos en la que únicamente están representados los sectores de los grupos dominantes que han ido adueñándose del país. Ninguno de los partidos políticos existentes en el Panamá de hoy ha nacido de las raíces de los sectores populares organizados. Todos los partidos políticos en el Panamá de hoy, sin excepción , responden a los intereses elitistas de poderosos sectores de la economía panameña que inundan a las poblaciones con discursos demagógicos. Como tal, estos partidos políticos, están, y han sido concebidos, como partidos que buscan el poder por el poder; por el enriquecimiento de sus negocios, industrias y empresas, a costa de la explotación del pueblo y de la entrega del país a las compañías transnacionales. Así, la democracia formal se presenta a través de un auténtico carnaval político en donde sólo se plantean las propuestas de los distintos intereses de la oligarquía panameña, ligada a los intereses estadounidenses en el país. Si no, ¿por qué la insistencia y apresuramiento de firmar un TLC con los Estados Unidos cuando se sabe que llevamos todas las de perder como nación y pueblo soberano? ¿Qué es lo que le vamos a vender al mercado de los Estados Unidos? O, espantosamente, se proyecta convertirnos en un país maquilero sin derechos sociales ni humanos, sin capacidad ni siquiera de producir los alimentos que nos comemos.

El voto en blanco: una alternativa

Para nadie es secreto que un gran número de panameños no se sienten identificados con ninguna de las ofertas electorales, ni se sienten representados por ninguno de los partidos políticos que patrocinan estas ofertas. No se trata de apatía, muy por el contrario, se trata de una postura lógica y coherente con los anhelos, aspiraciones y luchas que distintos sectores populares han mantenido en el país para lograr una vida digna. El rechazo a las elecciones es también una manera responsable de participación política en donde podemos expresar nuestra convicción de que las reglas del juego, de la actividad electoral en Panamá, no construyen democracia. De allí, que entre las opciones de participación en la campaña política electoral, el VOTO EN BLANCO es una posibilidad que bien vale la pena considerar. La Arquidiócesis lo expresa de esta manera en las hojas número 2 y 14 respectivamente: "Aún cuando no encuentre a ningún candidato digno de su confianza, no se quede en casa. Expréselo con un voto en blanco ." "Si después de examinar a sus candidatas, a partir de estas preguntas, no le satisfacen las respuestas, píenselo mejor y si ésta es su decisión vote en blanco ".

Resucitaremos

La resurrección de Cristo significa que nosotros resucitaremos a la vida que todos tendremos cuando el universo llegue a su plenitud y extremo de la evolución posible. Mientras no llegue eso, nada ha llegado al fin de la historia. A la liberación sólo medios liberadores nos conducen. El ALCA y el TLC son medios del sistema del poder del dinero, que conducen a un fin de la historia opresivo y represivo para los pueblos latinoamericanos. Con la mirada puesta en lo que es el Reino de Dios, plenitud de humanidad comunitaria, tenemos obligación de rechazar los medios que nos desvían del Reino.

Pensando en las elecciones panameñas, nos despedimos con esta oración inspirada en San Francisco de Asís: Oh Dios, único Señor de nuestra vida, de nuestro corazón y de nuestro destino, líbranos de los falsos señores que tratan de engañarnos con sus promesas, pues no traen ni vida ni paz, y danos fuerza para resistir y para buscar la paz a través de la justicia y del servicio humilde a todos. Amen.

Equipo nacional de Pastoral Social-CÁRITAS PANAMÁ.

(OJO: Esto era antes de la censura y de la destrucción del Equipo Nacional a manos de el obispo auxiliar Pablo Varela Server .).

(VER: Todas las ediciones de LaCarta )



RECOMENDAR
Agosto 2006