Derechos indígenas:
Se clausura Encuentro Mundial Indígena
Igor Ojeda / Brasil de Fato
Para celebrar la aprobación, por la ONU , de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas, y, sobre todo, para elaborar propuestas concretas de preservación de la naturaleza y del medio ambiente, representantes indígenas de todo el planeta estuvieron reunidos en el Encuentro Mundial de los Pueblos Indígenas, entre los días 10 y 12 de octubre, en las ciudades de La Paz , Tiwanaku y Chimoré, en Bolivia. La Cumbre fue convocada, el día 15 de septiembre, por el presidente boliviano, Evo Morales, dos días después de la aprobación del documento de las Naciones Unidas.
El día 12, durante el acto de cierre del Encuentro, en la ciudad de Chimoré, en el departamento de Cochabamba, sus participantes leyeron el documento final (vea el texto completo http://alainet.org/active/20160 ), elaborado en el curso de los debates. El texto, que incluye 14 mandatos que los Estados de todo el mundo deben cumplir, llama la atención al hecho de que la concentración de capital en pocas manos y la explotación irracional de los recursos naturales han “herido de muerte a la Madre Tierra ”.
Cumplimiento
Sobre la declaración de la ONU , los indígenas reunidos en Bolivia exhortan a los países miembros de la entidad e incentivan a los pueblos originarios a que “den cumplimiento y práctica a este importante instrumento de significación histórica”, y censuren a los gobiernos que votaron en contra.
El documento del encuentro también manifiesta el compromiso de respaldar el “el histórico esfuerzo liderado por el hermano Evo Morales, Presidente de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, en la construcción de un nuevo Estado plurinacional”.
Entre los 14 puntos del texto final, los indígenas convocan a los Estados del mundo a construir un mundo basado en la cultura de la vida de los pueblos originarios; a salvar la naturaleza de los desastres provocados por el capitalismo; a sustituir ese modelo por otro que respete la vida; a declarar el agua como un derecho humano; a cambiar la sede de la ONU , hoy en EE.UU.; entre otros.
Pobreza extrema
La Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas fue aprobada el día 13 se septiembre, durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Las negociaciones para el contenido del documento llevaron cerca de 25 años. Se estima que, si es aplicada en forma concreta, la declaración protegerá más de 370 millones de personas en cerca de 70 países. Hubo 143 votos a favor y 11 abstenciones. Cuatro países votaron en contra: Australia, Canadá, Estados Unidos y Nueva Zelanda.
El texto establece parámetros, entre otros, en relación a los derechos de los pueblos indígenas a la posesión de la tierra, al acceso a los recursos naturales, al respeto y preservación de sus tradiciones y a la defensa de la autodeterminación.
“Estamos esperando una sensibilidad de la comunidad internacional sobre la extrema pobreza en que viven los pueblos indígenas. Muchas de nuestras comunidades viven con hambre, con desnutrición crónica, y, sobre todo, no tienen acceso a una educación que permita que nosotros podamos ingresar en las tomas de decisiones en los niveles político, económico y social”, dijo, a Brasil de Fato, la guatemalteca Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz en 1992, quien estuvo presente en el Encuentro en Bolivia.
Según ella, la comunidad internacional tiene una deuda con los pueblos indígenas de todo el mundo, pues permitió que la discusión sobre la declaración de la ONU durase 25 años. “Y, durante ese periodo, acontecieron genocidios, asesinatos, mentiras”, recuerda Rigoberta, quien exhortó que se acabe con el monoculturalismo en el mundo.
Votos en contra
Para Francisco Machaca Apaza, del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), de Bolivia, el texto de las Naciones Unidas es de los pueblos originarios del mundo, que piden que ella sea observada por todos las naciones.
En relación a los cuatro países que votaron en contra, Rigoberta dice que “felizmente” ellos así lo hicieron, pues sería incomprensible el hecho de ellos tengan trabado la aprobación durante 25 años y ahora voten a favor. “Votan en contra porque no aceptan el derecho que tienen los pueblos indígenas de ser pueblos. El derecho que tienen de ejercer el control sobre y disfrutar los recursos naturales, minerales. No aceptan que la tierra para nosotros no es sólo una fuente económica, sino también de energías, de espiritualidad. No aceptan que nuestros hijos deben decidir por sí mismos. Quieren gobernarnos para siempre, y eso no puede acontecer. Para mí, es mejor que no hayan votado a favor”, protesta.
A sus críticas se añadieron las de Francisco: “Son gobiernos que mostraron que no respetan la naturaleza, los seres humanos de esta madre-tierra. Por lo tanto, pedimos a ellos una reflexión, que perciban los seres vivos del planeta. Que no maltratemos más a la madre-tierra”.
Ceremonia en las ruinas sagradas de Tiwanaco
El día 11, a 72 km de La Paz , en las ruinas sagradas de Tiwanaku, capital de una cultura pre-incaica (se estima que tuvo inicio alrededor de 2400 A .C.) y centro espiritual de los aymaras, fue realizada una ceremonia para la celebración de la Declaración de la ONU. El colorido de las ropas de los cerca de dos mil indígenas presentes dio el tono, así como el fuerte apoyo a Evo Morales, explicitado en banderas y consignas.
Durante el acto, el Consejo Municipal de Tiwanaku homenajeó a Rigoberta Menchú. En su discurso, ella recordó que una declaración universal de derechos de los pueblos indígenas fue exigida hace 25 años. “En aquella época, éramos pequeños. Desde entonces, muchos murieron, fueron asesinados, fueron humillados. Por ello, sentimos que esa es nuestra declaración”, dijo.
Minuto de silencio
Rigoberta reconoció la participación de países amigos en esa conquista – “siempre estuvieron con nosotros” –, como Suecia, Noruega, Holanda y Cuba. Sobre todo, destacó el papel del país anfitrión del encuentro. “Estamos aquí para rendir homenaje a Bolivia, a sus comunidades y organizaciones indígenas. Sobre todo, a Evo, por ser el único gobernante que decide de manera concreta el destino de los pueblos originarios".
Luego, un representante de los pueblos indígenas bolivianos pidió un minuto de silencio en memoria de los que fueron “muertos, humillados, descuartizados” durante más de 500 años de lucha por el territorio, y exigió que la declaración de la ONU sea incluida en la nueva Constitución del país.
Muy aplaudida, una representante de los Comanche, de EE UU, uno de los cuatro países contrarios al texto de la ONU , afirmó que los pueblos originarios de su país “harán de todo para cambiar el presidente, cambiar el Congreso y caminar juntos con voces alrededor de la Declaración de los pueblos indígenas”. “Regresamos a EEUU con el corazón más fuerte, con el compromiso de avanzar en nuestra lucha”, concluyó. Su discurso fue sucedido por una presentación de música y danza indígena de la Nueva Zelanda , otro país que votó contra la declaración de las Naciones Unidas.
Ofrenda
Luego habló Evo Morales. “En la época de la Colonia , dominaban los reyes, el clero. En los últimos años, dominó la oligarquía. Con la nueva Constitución, queremos construir el poder del pueblo”, dijo. En alusión a la conmemoración, el día 10, de los 25 años de democracia continua en la Bolivia , Evo afirmó: “No nos dieron de regalo la democracia. Sobre todo a los pueblos indígenas y campesinos, costó lucha, sangre. Pero la democracia que tenemos es neoliberal, es sólo para la minoría”. Para concluir, el presidente boliviano dijo que el sistema capitalista, que concentra las riquezas en las manos de pocos, no es la solución: “los pueblos indígenas y campesinos deben impulsar otro tipo de modelo económico, uno que defienda la vida”.
La ceremonia en las ruinas de Tiwanaku fue clausurada con una ofrenda a la Pachamama , a la “Madre-tierra”, nombre dado a la tierra por los pueblos indígenas que habitan los Andes.
(Traducción: ALAI)
ALAI AMLATINA, 12/10/07, Tiwanaco y La Paz (Bolivia).-
http://alainet.org/
Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas Originarios a los Estados del Mundo
Pueblos y Naciones Indígenas del mundo
Chimoré, Cochabamba - Bolivia, 12 de octubre del 2007
Desde el corazón de América del Sur a los 12 días del mes de octubre de 2007, los delegados y delegadas de los pueblos y naciones indígenas originarias del mundo, reunidos en el Encuentro Mundial: “Por la Victoria Histórica de los Pueblos Indígenas del Mundo”, para celebrar la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, expresamos nuestra palabra:
Que a 515 años de opresión y dominación, aquí estamos, no han podido eliminarnos. Hemos enfrentado y resistido a las políticas de etnocidio, genocidio, colonización, destrucción y saqueo. La imposición de sistemas económicos como el capitalismo, caracterizado por el intervencionismo, las guerras y los desastres socio-ambientales, sistema que continúa amenazando nuestros modos de vida como pueblos.
Que como consecuencia de la política neoliberal de dominación de la naturaleza, de la búsqueda de ganancia fácil de la concentración del capital en pocas manos y la irracional explotación de los recursos naturales, nuestra Madre Tierra está herida de muerte, mientras los pueblos indígenas seguimos siendo desalojados de nuestros territorios. El planeta se está recalentando. Estamos viviendo un cambio climático sin precedentes, donde los desastres socioambientales son cada vez más fuertes y más frecuentes, donde todos sin excepción somos afectados y afectadas.
Que nos asecha una gran crisis energética, donde la Era del Petróleo está por concluir, sin que hayamos encontrado una energía alternativa limpia que la pueda sustituir en las cantidades necesarias para mantener a esa civilización occidental que nos ha hecho totalmente dependiente de los hidrocarburos.
Que esta situación pueda ser una amenaza que nos dejará expuestos al peligro que las políticas neoliberales e imperialistas desaten guerras por las últimas gotas del llamado oro negro y el oro azul, pero también pueda darnos la oportunidad de hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida, un milenio del equilibrio y la complementariedad, sin tener que abusar de energías que destruyen a la Madre Tierra.
Que tanto los recursos naturales como las tierras y territorios que habitamos son nuestros por historia, por nacimiento, por derecho y por siempre, por lo que la libre determinación sobre éstos es fundamental para poder mantener nuestra vida, ciencias, sabidurías, espiritualidad, organización, medicinas y soberanía alimentaría.
Que empieza una nueva era impulsada por los pueblos indígenas origina¬rios, dando luz a los tiempos de cambio, a los tiempos de Pachakuti, en tiempos de la culminación del Quinto Sol.
Que saludamos la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es esencial para su supervivencia y bienestar de los mas de 370 millones de indígenas, en alrededor de 70 países del mundo. Luego de más de veinte años de lucha, da respuesta a nuestra demanda histórica de libre determinación de los pueblos y el reconocimiento de los mismos y los derechos colectivos.
La Declaración aprobada contiene un conjunto de principios y normas que reconocen y establecen en el régimen normativo internacional, los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas, los cuales que deben ser la base de la nueva relación entre los Pueblos Indígenas, los Estados, las sociedades y cooperación en todo el mundo. Por lo tanto, además de otros instrumentos jurídicos relativos a los derechos humanos ya existentes, la Declaración , es la nueva base normativa y práctica para garantizar y proteger los derechos indígenas en diversos ámbitos y niveles.
Exhortamos a los países miembros de las Naciones Unidas y alentamos a los pueblos indígenas que den cumplimiento y práctica a este importante instrumento de significación histórica. Censuramos a los gobiernos que votaron en contra de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y condenamos la doble moral.
Que nos comprometemos a respaldar el histórico esfuerzo liderado por el hermano Evo Morales, Presidente de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, en la construcción de un nuevo Estado plurinacional. Ante cualquier amenaza interna o externa, estaremos vigilantes de lo que suceda en Bolivia y pedimos a los pueblos del planeta brinden su apoyo y solidaridad a este proceso, que debe servir de ejemplo para que los Pueblos, Naciones y Estados del mundo continuemos por esta misma senda.
Por tanto, los Pueblos y Naciones Indígenas del mundo exigimos a los Estados cumplir los siguientes mandatos:
1. Construir un mundo basado en la Cultura de la Vida , en la identidad, filosofía, cosmovisión y espiritualidad milenaria de los pueblos indígenas originarios, aplicando los conocimientos y saberes ancestrales, consolidando procesos de intercambio y hermandad entre las naciones y respetando la autodeterminación.
2. Asumir decisiones nacionales e internacionales para salvar a la Madre Naturaleza de los desastres que está provocando el capitalismo en su decadencia, que se manifiesta en el calentamiento global y la crisis ecológica; reafirmando que la cultura indígena originaria es la única alternativa para salvar nuestro planeta tierra.
3. Sustituir los actuales modelos de desarrollo basados en el capitalismo, en la mercancía, en la explotación irracional de la humanidad y los recursos naturales, en el derroche de energía y en el consumismo, por modelos que coloquen a la vida, a la complementariedad, a la reciprocidad, al respeto de la diversidad cultural y el uso sustentable de los recursos naturales como las principales prioridades.
4. Aplicar políticas nacionales sobre Soberanía Alimentaria como base principal de la Soberanía Nacional , en la cual la comunidad garantiza tanto el respeto a su propia cultura como espacios y modos propios de producción, distribución y consumo en equilibrio con la naturaleza de alimentos sanos y limpios de contaminación para toda la población, eliminando el hambre, porque la alimentación es un derecho para la vida.
5. Repudiar los planes y proyectos de la generación de energía como el biocombustible, que destruyen y niegan el alimento a los pueblos. Asimismo condenamos la utilización de semillas transgénicas porque acaba con nuestras semillas milenarias y nos obliga a depender de la agroindustria.
6. Valorar y revalorizar el papel de la mujer indígena originaria como vanguardia de las luchas emancipatorias de nuestros pueblos bajo principios de dualidad, igualdad y equidad de la relación hombre mujer.
7. Asumir la Cultura de la Paz y la Vida como guía para resolver los problemas y conflictos del mundo, renunciando a la carrera armamentista, e iniciar el desarme para garantizar la preservación de la vida del planeta.
8. Asumir transformaciones legales justas necesarias para construir sistemas y medios de comunicación e información que estén basados en nuestra cosmovisión, espiritualidad y filosofía comunal, en la sabiduría de nuestros antepasados. Garantizar el reconocimiento al derecho a la comunicación e información de los pueblos indígenas.
9. Garantizar el respeto y derecho a la vida, a la salud y la educación intercultural bilingüe, construyendo políticas en beneficio de los pueblos y naciones indígenas originarias.
10. Declarar como derechos humanos el agua, por ser un elemento vital y un bien social de la humanidad, que no debe ser objeto de lucro. Asimismo, impulsar el uso de energías alternativas que no amenacen la vida del planeta, garantizando de esta manera el acceso a todos los servicios básicos.
11. Resolver de manera corresponsable las causas de la migración entre países, asumiendo políticas de libre circulación de personas para garantizar un mundo sin fronteras donde no exista discriminación, marginación y exclusión.
12. Descolonizar las Naciones Unidas, y trasladar su sede a un territorio que dignifique y exprese las justas aspiraciones de los Pueblos, Naciones y Estados del mundo.
13. No criminalizar las luchas de los pueblos indígenas, ni satanizar o acusarnos de terroristas, cuando los pueblos reclamamos nuestros derechos y planteamientos de cómo salvar la vida y la humanidad.
14. Liberar de manera inmediata a líderes y lideresas indígenas encarcelados en las diferentes partes del mundo; principalmente a Leonard Peltier en Estados Unidos.
La lucha no se detiene, se acabó el resistir por resistir, llegó nuestro tiempo. Proclamamos el 12 de octubre “día de inicio de nuestras luchas para salvar a la Madre Naturaleza ”.
Desde nuestras familias, hogares, comunidades, pueblos, estando o no estando en el gobierno de nuestros países, nosotros mismos decidimos y encaminamos nuestros destinos, nosotros mismos asumimos la voluntad y responsabilidad del Vivir Bien que nos han legado nuestros ancestros, para irradiar desde lo más sencillo y simple a lo más grande y complejo, para construir de manera horizontal y entre todas, todos y el todo, la cultura de la paciencia, la cultura del diálogo y fundamentalmente la Cultura de la Vida.
Por los muertos, héroes y mártires que abonaron nuestras vidas, por sus utopías y anhelos, fortalezcamos nuestra identidad, nuestros procesos organizativos y nuestras luchas hasta lograr construir la unidad de los pueblos del mundo y volver al equilibrio, salvando a la vida, a la humanidad y el planeta tierra.
Ratificamos nuestro apoyo al hermano Evo Morales para Premio Nobel de la Paz , por su permanente e incondicional entrega de servicio al bien por la humanidad, los pueblos, el planeta y la paz mundial.
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