Haiti: la catástrofe se ceba en los más pobres
Redacción de Atrio
Un terremoto ha destruido esta madrugada la capital de Haití, Puerto Próncipe, que ha quedado prácticamente destruida. El país más pobre del mundoy a la vez el primer país independiente de Latinoamérica va a reclamar nuestra atención. Junto con la compasión solidaria, reflexionesmos en este entrecruzamiento de fuerzas incontrolables de la naturaleza y avatares de la historia.
Sobre Haití dice un recuadro de la Vanguardia hoy:
Haití, uno de los países más pobres del mundo
Haití está en el lado occidental de la isla La Hispaniola en el Caribe y, con más de nueve millones de habitantes, es considerado el más pobre del hemisferio occidental. Un 80 por ciento de los haitianos sobrevive con menos de dos dólares diarios, y la mitad dispone de menos de un dólar por día.
A pesar de la ayuda internacional, la economía haitiana está quebrada. Un 80 por ciento de la inversión estatal y un 40 por ciento del presupuesto estatal es financiado por el exterior. Una mala administración y catástrofes naturales como inundaciones y ciclones convirtieron a la ex colonia francesa, rica en su tiempo, en el país más pobre de América.
El país fronterizo de la República Dominicana tiene una superficie de 27.000 kilómetros cuadrados. En condiciones normales se recomienda no viajar a Haití debido a los frecuentes disturbios, alta criminalidad y destructivos huracanes.
Puerto Príncipe, con 1,2 millones de habitantes, es la capital del primer país independiente de América Latina. Desde 2004 la seguridad está en manos de tropas de paz de Naciones Unidas. La misión se compone de unos 7.000 soldados de 18 naciones.
Para una mayor información sobre Haté, recomenfamos visitar Wikipedia
Muchos podréis aportar datos y, sobre todo, reflexiones.
Y no olvidemos que Haití fué el primer único nacido de una revolución antiesclavista y el primer estado que declaró su independencia en Latinoamérica. Y que en los tiempos recientes, tras los treinta años de dictadura de Papá Doc, Haití tuvo su momento de esperanza con un presidente elegido democráticamente, que provenía de los hijos de Don Bosco y de los ambientes de la teología de la revolución. Todo fracasó. Nada ha impedido que llegase a ser un estado fallido, necesitado de la protección especial de la ONU.
Y ahora, esta catástrofe. ¿Por qué la tragedia se ceba siempre en los más pobres?
www.atrio.org/ - 13-Enero-2010