No. 6 |
Octubre de 1995
Editorial
¿Hemos cumplido?
El regreso del Presidente
El cielo se oscureció por los nubarrones que se fueron acumulando sobre la avenida Balboa de la ciudad capital, en varias emisoras se anunciaba que pronto llegaría al terminal aéreo de Paitilla el presidente electo de Panamá. Casi simultáneamente con el aguacero tropical y el descomunal tranque vehicular provocado, llegó el mandatario, quien, en un breve discurso, de dirigió a los simpatizantes que lo esperaban ; "Hemos cumplido..", les dijo, refiriéndose a su gestión de gobierno y a la gira internacional que acababa de realizar, la cual consideró un éxito.
INUNDACIONES EN LA CIUDAD
En la madrugada del día siguiente, se desató un torrencial aguacero en la ciudad capital y su periferia, causando varios derrumbes, desbordamiento de ríos e inundaciones de avenidas, calles y barriadas, afectando una gran cantidad de familias panameñas, que, de la noche a la madrugada, vieron aumentada su dramática condición de empobrecimiento. Esta vez las emisoras informaban que el aguacero había causado "...miles de damnificados, cuantiosos daños materiales, varios desaparecidos y heridos...". Curundú, San Miguelito, Pedregal y Juan Díaz, fueron las barriadas más afectadas.
LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES
Semanas antes, en las jornadas desarrolladas por miles de trabajadores organizados en contra de las reformas al Código de Trabajo, el mayor logro está en haber tomado la decisión de luchar contra todas las posibilidades de ganar la pelea, el gobierno impuso las reformas al código, pero el movimiento obrero encabezado por los trabajadores de la construcción, no sólo probó su capacidad de lucha, sino, que le demostró a los sectores populares que aún se puede luchar, que la esperanza no nos la pueden quitar ; que están vivas las utopías e ideales de luchar por el bien de las mayorías, por salarios dignos, por una sociedad justa ; que en el valle de la explotación y corrupción que nos traen las políticas económicas neoliberales, no todo se vende, ni todo se puede comprar.
(Nota al pie de página):Avenida que lleva este nombre para honrar a Vasco Núñez de Balboa, quien, según las crónicas de fray Bartolomé de Las Casas, se divertía entrenando perros, para que destrozaran a los habitantes originarios de estas tierras.
VIOLENCIA Y POBREZA
La violencia que generan el desempleo y la pésima distribución de las riquezas, -pésima distribución en la que Panamá ocupa uno de los primeros lugares en América Latina-, se extiende por todo el tejido social, hasta el punto de que gremios organizados, como los conductores de taxis, motivado, por sus justos sentimientos de dolor y temor al ver como caen asesinados sus compañeros, reclamen la implantación de la pena de muerte. Antes de llegar a estos extremos, que difícilmente solucionarán el problema de la violencia, debemos plantearnos seriamente solucionar el grave problema de desempleo que asfixia la familia panameña y a nuestra juventud ; y solucionar también, la pésima distribución de las riquezas que empobrece a más de la mitad de nuestra población hasta el punto de matar por desnutrición a parte de la población infantil. Actuar así sería arrancar de raíz la situación de violencia.
BASES MILITARES Y CANASTA BÁSICA
Para terminar de "llover sobre mojado", junto a un insoportable aumento de la canasta básica, cuando ya el salario a los que aún lo reciben no les alcanza para comer decentemente ¿cómo pudo alguien haber dicho que la canasta básica de alimentos ha bajado ? ; cuando todo esto ocurre, una encuesta realizada por Dichter & Neira, encargada por el diario La Prensa y a propósito de la renegociación de bases militares norteamericanas en nuestro territorio, nos viene a decir que el 69 por ciento de los panameños está de acuerdo con la renegociación de las bases. Ningún panameño, a la luz de la historia, puede negar el papel de violencia repetida que han jugado las bases norteamericanas en Panamá, tiñendo de sangre fértil y generosa nuestro territorio. Aún es largo el camino por recorrer, para que, como personas y nación, podamos decir : hemos cumplido...
Héctor Endara Hill
(Nota al pie de página):Suplemento en el diario La Prensa del martes 19 de septiembre de 1995.