No. 9 |
Julio - Agosto - Sept. de 1996
Editorial
Cuatro razones para gritar ¡BASES NO!
1. "En nosotros está la verdad y la fuerza de Dios.
Luchamos con las armas de la justicia, tanto para atacar como para defendernos". 2 Corintios 6,7.
Si las bases y las armas de la muerte son tan buenas como dicen para luchar contra las drogas y el narcotráfico, ¿por qué no se las llevan todas para los Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas del mundo ?
2. "El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado o enajenado, ni temporal ni parcialmente, a otros Estados".
Artículo 3 de la Constitución Política de la República de Panamá.
En la portada de El Panamá América del 24 de julio, bajo el titular : "Existe interés nacional sobre permanencia de bases : A. Arias", Ricardo Alberto Arias, canciller de la República, entre otras inmensas y oprobiosas falsedades afirma que : "Respecto a la base de Howard como centro del control del narcotráfico. Arias afirmó que las decisiones sobre este tema las debe tomar el presidente Pérez Balladares". Y entonces... ¿para qué sirve la Constitución ? Cuando la letra es clara, no caben las interpretaciones absurdas y antojadizas. Ahora más que nunca, debemos tener presente el grito de Mateo Iturralde : "YO NO VENDO MI PATRIA".
3. "...9 enero de 1964, se asume la causa de la nacionalidad como la causa de todo un pueblo. Aquella fecha marcó un hito en el calendario de nuestra nacionalidad y en nuestra maduración como pueblo y como nación. Quedó claramente definido que el enclave colonial en nuestro suelo patrio tenía que ser eliminado".
Nº 17, de la Carta Pastoral de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP) : "Construyamos Juntos el Futuro de Panamá", 25 de julio de 1990.
Nuestros hombres y mujeres del pueblo, del pueblo empobrecido, a lo largo de nuestra historia, han ido claramente definiendo, con su sangre generosa y fértil, la necesidad de que se vayan. No hay duda sobre cuál era el grito forjado con sangre de jóvenes mártires en la gesta del 9 de enero de 1964 : ¡Bases NO !
4. "El año 2,000 será de gran importancia para el pueblo panameño. Es el año de la soberanía plena y definitiva sobre el territorio nacional, al revertir al pueblo panameño el Canal y las áreas adyacentes. Ello, por un lado, implica el gran reto de asumir nuestra responsabilidad y capacidad de administrar nuestros recursos con miras hacia el bien común, es decir, de todos los sectores de la vida nacional ; por otro, nos ofrece la oportunidad para un nuevo progreso y para el fortalecimiento de nuestra identidad nacional. Nuestro destino, más que nunca, estará en nuestras propias manos".No. 9 de la Carta Pastoral de la CEP : "Panamá se prepara para vivir y celebrar el Gran Jubileo", 25 de febrero de 1996.
¿Será posible que el egoísmo y las ansias de riquezas, como las tinieblas del mal, se posen sobre nuestra nación, hasta el punto de impedir, a los hombres y mujeres de la patria nacional que enfrentemos a las águilas arpías que pretenden arrebatarnos de nuestras propias manos nuestra identidad nacional ? Este es "el año de la soberanía plena y definitiva sobre el territorio nacional" : BASES NO, ¡que se vayan !.
Héctor Endara Hill