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No. 10 | Nov - Dic. de 1996 y Enero de 1997

Editorial
"Dicen que nos quieren pero no nos quieren ná"

Del 6 al 12 de marzo de 1995 se realizó en Copenhague, Dinamarca, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, convocada por las Naciones Unidas, en la que participaron delegaciones de 186 países. Panamá entre ellos. Al finalizar esta cumbre mundial, se hizo público el documento conocido como la "Declaración de Copenhague sobre el Desarrollo Social" (DCsDs), que en su primer párrafo afirma que esta reunión de Jefes de Estado y de Gobierno se hizo para "reconocer la importancia del desarrollo social y el bienestar de la humanidad y dar la máxima prioridad a estos objetivos en la hora actual y en el siglo XXI".

Dentro de los puntos que trata sobre los principios y objetivos, los firmantes de la DCsDS se comprometen a establecer un marco para la acción con miras a : "Reconocer y apoyar las poblaciones indígenas que procuran alcanzar el desarrollo económico y social, con pleno respeto de su identidad, sus tradiciones, sus formas de organización social y sus valores culturales ;". Nº 26 (m). ¿Acaso no es esto lo que han venido buscando los pueblos Ngóbe y Buglé desde hace más de 23 años ? ¿De qué manera y forma hay que hacerles entender, a los que se han acostumbrado a decir y no hacer (gobiernos mentirosos), que los pueblos indígenas también son seres humanos que tienen derecho a que se les respete, como ustedes mismos han dicho, "... su identidad, sus tradiciones, sus formas de organización social y sus valores culturales ;". ¿Acaso no han dicho ustedes mismos querer que los derechos y las aspiraciones del ser humano sean el factor determinante en sus decisiones y actuaciones ? (Nº 10) Entonces ¿por qué la arbitrariedad de ir otorgando indiscriminadamente concesiones mineras en territorios indígenas y campesinos, sin importarles nada la población directamente afectada, ni todos nosotros ? ¿Dónde están los estudios de impacto ambiental que nos den mínimas garantías de que ustedes no han concedido más del 80% del territorio nacional a un negocio de la muerte, de nosotros y de ustedes ? Sobre este aspecto en la DCsDS, ustedes dicen que : "Estamos profundamente convencidos de que el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente son componentes del desarrollo sostenible interdependiente y que se fortalecen mutuamente,..." Nº 6. ¿Por qué tampoco se cumple con este punto pactado a nivel internacional ? Explíquennos, sin politiquería ni mentiras, ¿Qué tiene que ver el negocio de la minería con el desarrollo social y con la protección del medio ambiente?

Pero los que dicen y no hacen, no sólo se conforman con decir y no hacer, sino que, hasta hacen compromisos. En el Nº 29 de dicha declaración, se puede leer lo siguiente : "...iniciamos una campaña mundial en pro del progreso y del desarrollo social, que se expresa en los compromisos siguientes". El cuarto de estos compromisos apunta a la "...no discriminación, la tolerancia, el respeto de la diversidad, la igualdad de oportunidades, la solidaridad, la seguridad y la participación de todas las personas, incluidos los grupos y las personas desfavorecidos y vulnerables". Y más adelante, en el acápite f) de este Cuarto Compromiso dice textualmente : "Reconocemos y respetaremos el derecho de las poblaciones indígenas a mantener y desarrollar su identidad, cultura e intereses, apoyaremos sus aspiraciones de justicia social y les proporcionaremos un entorno que les permita participar en la vida social, económica de su país ;". En el acápite g) del Sexto Compromiso, se dice : "Reconoceremos y apoyaremos el derecho de las poblaciones indígenas a una educación que responda a sus necesidades, y aspiraciones culturales específicas, y garantizaremos el pleno acceso de estos pueblos a la atención de la salud ;". ¿Qué más se puede decir ? Ahora les queda el hacer, y para ello tienen una extraordinaria oportunidad, más de trescientos representantes de los pueblos Ngóbe y Buglé han caminado hasta la ciudad capital, por más de 400 kilómetros de carretera, para solicitarle a las autoridades: 1. La aprobación del anteproyecto de ley de la Comarca Ngóbe-Buglé y la Carta Orgánica elaborados por estos dos pueblos. 2. La derogación de los contactos con las compañías mineras y su retiro del área, el cumplimiento de las normas ambientales ; como estudios de impacto ambiental, social y cultural independientes, previos a las concesiones sobre los recursos naturales y previos a la construcción de carreteras que atraviesan por comunidades indígenas y áreas declaradas de conservación, refugios y protección. 3. La ratificación del Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo, (ratificación acordada en la DCsDS en el acápite m. del Cuarto Compromiso, cuando dice : "...adhesión a las declaraciones reconocidas internacionalmente que guarden relación con la eliminación de la discriminación y la promoción y protección de todos los derechos humanos ;").

Durante los últimos 23 años los pueblos Ngóbe y Buglé han venido luchando por la legalización de su Comarca. En incontables ocasiones las autoridades de gobierno y los politiqueros han hecho promesa de tomar en cuenta a los indígenas, reconociéndoles su Comarca, pero sólo han sido falsas promesas en busca de votos u otros intereses particulares, ajenos a los indígenas. Escuchar el clamor de los indígenas, además de cumplir con los pactos y acuerdos internacionales YA pactados por nuestro país, sería escuchar el clamor de Dios mismo. Tres interrogantes para nuestros hermanos y hermanas indígenas y para todos nosotros : "¿No tenemos todos nosotros un mismo Padre ? ¿No nos ha creado el mismo Dios ? ¿Por qué nos traicionamos los unos a los otros, profanando la alianza de nuestros padres ?" Malaquías 2,10. Sí a la Comarca, no a la minería.

Héctor Endara Hill


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Agosto 2006