No. 14 |
Sept. - Oct. de 1997
Editorial
El lobo está, ¿qué está haciendo el lobo?
En el cuento de la "Caperucita Roja", el Lobo, disfrazado de la abuelita a quien se había comido, miente, sin ningún problema, en sus intentos por comerse también a la Caperucita.
A lo largo de la historia, el engaño y la mentira han sido instrumentos de los seres humanos para lograr intereses particulares, casi siempre en contra del bien común. Lamentablemente, pareciera que muchos gobiernos han elevado la demagogia a la categoría de arte. En este camino, algunos, han confesado la utilización de intereses justos y nobles de la comunidad, para mentirle, engañarla o distraerla, mientras ellos logran hacer lo que dicen que no van a hacer.
Al pelo vienen las palabras del apóstol Santiago sobre la fe, que aplicándolas al nacionalismo que ha caracterizado la lucha del pueblo de Panamá por lograr la salida de tropas norteamericanas de nuestro territorio y recuperar la soberanía total, bien podríamos decir : ¿Qué provecho saca uno cuando dice que ama su país, pero no lo demuestra con su manera de actuar? ¿Acaso nos pueden salvar las poses nacionalistas?... Si el nacionalismo, o la lucha por la soberanía no se demuestra por la manera de actuar: está completamente muerto. Gracias a Dios, son las obras las que hacen justa a la persona y no sus palabras.
El nuevo presidente de la Asamblea Legislativa, en su discurso de toma de posesión, entre otras ideas, ha dicho dos, que a nuestro entender, son, no sólo contrarias, sino, antagónicas: o es verdad una, o lo es la otra, pero jamás las dos a la vez. Primera idea: "este gobierno nunca aprobará un acuerdo que represente, una base militar disfrazada". Más adelante, en su discurso, ha dicho esta segunda idea sobre el Centro Multilateral Antidrogas: "no sólo se trata de una necesidad, sino de una responsabilidad como país..." (Primera plana del diario La Prensa del 2 de septiembre). ¿Cómo va a hacer el gobierno de Panamá para que haya un centro "multilateral" antidrogas y, que al mismo tiempo, no haya ninguna base militar encubierta o disfrazada?
Y que no nos vengan con el cuento de que esos "componentes militares indispensables" estarán sometidos a la autoridad de civiles panameños; desde mucho antes del 20 de diciembre de 1989 sabemos perfectamente lo que militares norteamericanos son capaces de hacerle a Panamá y otros pueblos, desde esas mismas bases militares, que ellos están exigiendo permanezcan en Panamá.
Como el Lobo frente a la Caperucita, la táctica en este momento es confundir a los panameños para que, a la hora de un referéndum, el pueblo no sepa a favor de qué está votando.
Así que no negociarán bases militares norteamericanas, pero el país "necesita", para ser "responsable", un "centro multilateral antidrogas" que será base, habrá militares, pero no será base militar. Los lobos andan sueltos, la identidad del pueblo panameño alumbrará el camino, el acompañamiento y apoyo de los pueblos hermanos son la única y auténtica necesidad y responsabilidad que nos urge.
Oficina Nacional de Pastoral Social-Cáritas Panamá (PS-C)