No. 17 |
Marzo - abril de 1998
Editorial
Fe en Dios, amor y servicio a la patria
La humildad es una virtud, por ello, debemos esforzarnos por ser humildes, así como debemos esforzarnos por rechazar la humillación, porque ella constituye un pecado. La permanencia de la presencia militar extranjera en Panamá, humilla la Patria. Pequeños grupos, con grandes intereses y distintos pretextos, han manifestado el deseo de que el enclave colonial no sea eliminado y que continúe la permanencia militar norteamericana en suelo patrio. También hay los que piensan y han dicho, que la Iglesia no debe meterse en política, o que el nacionalismo sólo le compete a los estudiantes. Algunas de estas personas, no tienen mala intención, pero ignoran el magisterio de la Iglesia y los documentos del episcopado panameño. "La década de los 60 marcó una creciente toma de conciencia de nuestra nacionalidad. Sobre todo, en la gesta histórica del 9 de Enero de 1964, se asume la causa de la nacionalidad como la causa de todo un pueblo. Aquella fecha marcó un hito en el calendario de nuestra nacionalidad y de nuestra maduración como pueblo y como nación. Quedó claramente definido que el enclave colonial de nuestro suelo patrio tenía que ser eliminado". El Papa, Juan Pablo II, en la homilía del 25 de enero en la ciudad de la Habana, reafirma el magisterio y compromiso de la Iglesia, de testimoniar la unidad entre la fe en Dios y el amor y servicio a la Patria. "La doctrina de José Martí -dice el Papa- sobre el amor entre todos los hombres tiene raíces hondamente evangélicas, superando así el falso conflicto entre la fe en Dios y el amor y servicio a la Patria". Lamentablemente son demasiadas las veces que hemos hecho separaciones absurdas e imposibles, no sólo entre la fe en Dios y el amor y el servicio a la Patria, sino entre justicia y caridad. Cuando el amor y la caridad son auténticos, irrumpe en nuestra vida cotidiana la exigencia absoluta de justicia. La caridad no se puede mediatizar, ni existen atajos para llegar a ella. La justicia, el reconocimiento de la dignidad y los derechos del prójimo, es el camino de la caridad. La historia reciente de Cáritas - Pastoral Social en América Latina y El Caribe, también ha mostrado separaciones absurdas, que han llevado a la competencia inútil y la duplicidad de funciones y servicios, trayendo como consecuencia, la mala utilización de valiosos recursos humanos y materiales, en una Iglesia y un mundo urgidos de coordinación y organización de esfuerzos, para hacer presente el amor de Jesús y su proyecto del Reino. En este sentido, un gran aporte de las Cáritas reunidas en su XIV Congreso, ha sido el identificar como una de las PRIORIDADES para toda la región el "...Articular la gran familia de Cáritas - Pastoral Social de América Latina y El Caribe en forma de red. Que para nosotros significa: ...Puesta en práctica de una metodología participativa en todo el proceso del trabajo, especialmente en el diagnóstico y la planificación. Fortalecimiento del trabajo de animación y organización en las parroquias y en todos los niveles de Cáritas, dentro de la Pastoral de Conjunto. Interrelación con los grupos sociales y organizaciones populares de la sociedad civil...". Así como se ha creado "el falso conflicto entre la fe en Dios y el amor y servicio a la Patria", también hay los que han intentado unir lo irreconciliable, sirviendo a Dios y a las riquezas, pero la Palabra de Dios es clara y transparente: "Es imposible servir a Dios y a las riquezas (Mateo 6,24). Desde CÁRITAS Panamá, rogamos al Dios de la Vida que nos bendiga y fortalezca nuestra fe e identidad cristiana, unidas a la virtud del amor y servicio a la Patria. Pedimos a todas las Cáritas hermanas sus oraciones y su solidaridad.
Oficina Nacional de Pastoral Social-Cáritas * Conferencia Episcopal Panameña (CEP), Construyamos el Futuro de Panamá, Carta Pastoral #11, Panamá 25 de julio de 1990, Fiesta de Santiago Apóstol |