INICIO POR QUE PANAMA PROFUNDO BOLETIN IMÁGENES PUBLICA LO TUYO
SUSCRIPCION
 
CONTACTO
Construyendo

No. 28 | Enero - Febrero de 2000

Edito
Cristiano, la Iglesia eres tú
(¡Zapatero, a tus zapatos!)

La Iglesia no son los curas ni el edificio, la Iglesia es la comunidad, para la que hay sacerdotes y edificios. Desde la primera campaña de promoción arquidiocesana, siguiendo las normas del Concilio Vaticano II, se puso el concienciador lema "Cristiano, la Iglesia eres tú"; parece que hay muchos cristianos que no se han dado por enterados. Cualquier cristiano, sea laico o sacerdote puede hablar, y siempre lo hace, como miembro y representante de la Iglesia de la que forma parte. Otra cosa es si cualquier cristiano representa la voz oficial de la Iglesia. La voz oficial de la Iglesia la representan los miembros de la jerarquía oficial de la Iglesia: el cura párroco en su parroquia, el obispo en su diócesis, los obispos de todas las diócesis del mundo juntos, el Papa en nombre de toda la Iglesia.

¿Qué es lo que es político y qué no lo es? Mientras usted viva en este universo todo es político, en cuanto que todo lo que afecta a alguien de la comunidad lo afecta a usted. Otra cosa es si todo lo que es político es política partidista. Otra cosa es que, dentro de la Iglesia Católica la jerarquía ha prohibido a los religiosos y religiosas en general y a los sacerdotes (todos: presbíteros, obispos y Papa) participar o militar en política partidista.

Es obligación de la Iglesia toda (laicos y laicas, religiosos y religiosas, presbíteros, obispos y Papa) participar en política en cuanto que se tienen que sentir afectados, y tienen que iluminar desde su fe, cuanto afecta a la comunidad en la que viven, y eso en todos los niveles y estratos de la vida política, económica, social y religiosa.

Permítannos citar documentos: "La fe cristiana no desprecia la actividad política; por el contrario, la valoriza y la tiene en alta estima". "La Iglesia hablando todavía en general, sin distinguir el papel que compete a sus diversos miembros siente como su deber y derecho estar presente en este campo de la realidad: porque el cristianismo debe evangelizar la totalidad de la existencia humana, incluida la dimensión política. Critica por esto, a quienes tienden a reducir el espacio de la fe a la vida personal o familiar; excluyendo el orden profesional, económico, social y político, como si el pecado, el amor, la oración y el perdón no tuviesen allí relevancia". "La necesidad de la presencia de la Iglesia en lo político, proviene de lo más íntimo de la fe cristiana: Del señorío de Cristo que se extiende a toda la vida" (cfr.N-514-515 y 516 del documento de Puebla). (También pueden leerse los N-95 y 99 del documento de Santo Domingo).

Es obligación de los laicos católicos, como parte de la Iglesia, participar militantemente en política, y la política partidista es el campo específico del apostolado de los laicos y laicas. Nadie, a no ser llevado por intenciones de manipulación evidente, puede decirle a un cristiano, miembro de la Iglesia Católica, en cualquiera de sus expresiones (laica, religiosa, presbiteral, episcopal y papal) que no puede o no debe meterse en política; nadie, a no ser llevado por intenciones de manipulación evidente, puede decirle a una laica o a un laico católico que, por ser parte de la Iglesia, no puede o no debe meterse en política partidista.

COHERENCIA DE PATRIA

La Oficina Nacional de Pastoral Social-Cáritas, como integrante de la Iglesia pueblo de Dios, reafirma su opción y compromiso por trabajar con las personas más empobrecidas, acompañándolas en sus esfuerzos organizativos por transformar la Iglesia y la sociedad, en auténticas expresiones de los valores del Reino de paz, justicia y solidaridad, que Jesús el Cristo, nos propone construir y vivir. La Pastoral Social-Cáritas de la Iglesia en Panamá tiene como modelo, el testimonio del sacerdote mártir, Héctor Gallego.

NO se puede construir Patria nueva, soberana y justa, sobre los mismos cimientos de segregación, explotación e injusticia en los que se fundó la colonia. La coherencia de vida, en las personas, como en las instituciones o la Patria, se extiende a todos y cada uno de los ámbitos de la existencia. La Patria panameña, ahora, con una sola bandera y un solo territorio nacional, reclama, más que en ningún otro momento de su historia, coherencia de Patria.

La Iglesia, y más específicamente la Pastoral Social, no puede callar ante las desigualdades e injusticias sociales que agobian a los más necesitados, en abierta afrenta contra los principios y valores del Evangelio de Jesús. Los problemas y preocupaciones de la sociedad, son los problemas y preocupaciones de la Iglesia.

Panamá, junto a los pueblos del Continente y el mundo, sufre la explotación y el empobrecimiento creciente, causados por la injusta deuda externa, el sistema socioeconómico neoliberal y las otras estructuras de pecado, que concentran mucha riqueza en pocas manos y excluyen a millones de hombres y mujeres. No se puede ocultar que existe una enorme deuda social histórica, que está en la base del empobrecimiento de la mayoría de los países del sur. La realidad del mundo de hoy, pone en evidencia la desigualdad y la injusticia social, que pareciera elevarse como la norma que rige la convivencia internacional.

En este panorama internacional, Panamá se nos revela como uno de los países de mayor desigualdad en el mundo. Nuestro país está entre los primeros a la hora de la mala distribución de la riqueza. Nuestra Patria, en la vida de sus hombres y mujeres, especialmente de las personas empobrecidas, y en la vida también de su naturaleza, la madre tierra, ha sido manchada por los poderes de dentro y fuera, que en común acuerdo, aumentan la acumulación de sus riquezas.

Oficina Nacional de Pastoral Social-Cáritas



RECOMENDAR
Agosto 2006