Panamá, 9 de octubre de 2000.
En efecto, la Palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo.
Penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, sondeando los huesos y los tuétanos para probar
los deseos y los pensamientos más íntimos.
Hebreos 4,12.
Queridas hermanas y hermanos: Nada nos puede ser ajeno. En los documentos de Puebla leemos: Todo lo que atenta contra la dignidad del cuerpo del hombre, llamado a ser templo de Dios, implica profanación y sacrilegio y entristece el espíritu. Esto vale para el homicidio y la tortura..., (DP #252).
¡No hay razón alguna para recibir a Montesinos!
La importante figura del asilo político, no se hizo para recibir a violadores de derechos humanos y personajes corruptos de gobiernos, sino para proteger a particulares perseguidos por gobiernos. Conociendo los antecedentes y los elementos que incriminan a Montesinos en toda clase de violaciones a los derechos humanos, chantaje y evidente corrupción grabada en video por él mismo, no hay nada que pueda justificar la presencia de Montesinos en Panamá.
Al comparar las actuaciones de Montesinos en Perú, con las actuaciones de Noriega en Panamá, aparece el denominador común de la permanente ingerencia del gobierno de los Estados Unidos en los asuntos internos de los países del Continente. Montesinos, como Noriega, trabajaron para la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Montesinos, también como Noriega, utilizó esta relación y el control que tenían de los siniestros organismos de espionaje (G-2 en Panamá y SNI en Perú), para mantener en vilo a la población, mientras ellos arrebataban y acumulaban las riquezas nacionales.
Para ganar adeptos a las dictaduras, sus mentores recurren a lo que en Panamá conocemos como la salpicadera, ningún Montesinos, ni ningún Noriega funciona solo. Como lo han insinuado varios medios locales, es muy probable que Montesinos esté salpicando, para construir una red de apoyo y eventualmente mantener su presencia en Panamá. Fujimori no es diferente a Montesinos, ambos comparten criterios, propósitos y la red de allegados cercanos que se identifican con sus amos.
La presión y el chantaje
En la presencia de Montesinos en Panamá, resalta la hipocresía del sistema. La argumentación y presión de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el chantaje del Departamento de Estado (USA), intenta proteger a sus socios en la trampa, la corrupción y la violación de los derechos humanos en el Perú. Pero la permanencia de Montesinos en Panamá, también revela la debilidad en nuestros países; del gobierno y de las poblaciones.
No deja de impresionar, cómo el poder de unos pocos, se impone, a base de chantaje y presión, sobre el querer y la voluntad de la mayoría. Este episodio nos ilustra con fidelidad acerca del procedimiento natural de lo que llaman democracia en el mundo de hoy. Nos queda la siguiente duda, ¿no será que en Perú se está manipulando el genuino deseo de cambio de la población, y que los socios mayores de la corrupción dentro y fuera del país, recurren a la vieja treta de cambios para que nada cambie? Si no es así, ¿cómo podríamos explicar las puertas y ventanas que se abren y se cierran para proteger a Montesinos? ¿Dónde queda la vigencia y cumplimiento de las varias convenciones internacionales que regulan minuciosamente el asilo y el respeto a los derechos humanos?
Sobre títeres y titiriteros: Montesinos y Milosevic.
Los cristianos, hombres y mujeres, estamos llamados a ver las cosas o acontecimientos más allá de las apariencias. Lo terrible del sistema, es que éste acarrea consecuencias para el pueblo, que así se convierte en víctima de las catástrofes provocadas por el mismo sistema. Es así, como la actuación de los Montesinos y los Milosevic, únicamente la podemos entender en el contexto del sistema social, que tanto en Perú, como en Yugoslavia, nos revelan características similares. Con el dinero, y el poder que éste les da, los señores de la guerra pasan en tropel sobre valores y criterios, imponiendo una auténtica dictadura del caos. Es así como se explican los altos niveles de corrupción, impunidad y pésima distribución de las riquezas que recorren nuestro mundo, sembrando miseria y exclusión.
Para no quedarnos con la envoltura, y comprender lo que viene dentro, necesitamos alzar la vista, hasta descubrir los titiriteros que mueven los hilos de la política y la economía mundial. Ni los Montesinos, ni los Milosevic actúan solos ni por la libre. La ambición y deseos personales de acumulación y dominio, son compartidas por una camarilla siniestra, primera en abandonar el barco, cuando éste comienza a hacer aguas. No estamos diciendo nada nuevo, ni misterioso, son muchísimos los pasajes en la historia, de aquí y de allá, de antes y de ahora, que ilustran esta verdad. En ambos casos nos haría mucho bien tener muy presente las palabras de Hegel: nadie se vuelve amo, si nadie se vuelve esclavo.
¡Alcemos la mirada!, veamos quienes manejan la cruceta que sostiene los hilos, que definen y mueven los títeres que el sistema recicla en los diferentes períodos históricos de la humanidad. El trabajo sucio y las características de personajes como Idi Amin, Hitler, Stalin, Musolini, Mao Tse-tung o Ronald Reagan, perfectamente las podemos encontrar en los Montesinos y Milosevic de hoy.
Lo que nos revela la crisis
¿Por qué tendríamos los panameños que dar asilo a esta clase de personajes? Sólo el mal manejo y la misma confusión que se ha promovido en el caso Montesinos, debería alertarnos para sospechar del tremendo chanchullo político y económico que se cuece en este caso. La argumentación contradictoria y engañosa no ha logrado esconder la verdad de los hechos, la cosa es muy sencilla: Montesinos está, y sigue en Panamá, con el beneplácito del actual gobierno y la presión de personajes, instituciones y gobiernos de la misma categoría de Montesinos. Otra vez la OEA y otra vez el State Department (USA) controlando los hilos. Lo complicado sería citar a todos los organismos, instituciones, países y pueblos que rechazamos la presencia de Montesinos en Panamá.
El costoso Parlamento Centroamericano (PARLACEM), que está aquí a la vuelta, que nadie sabe para qué sirve, ni una palabra ha dicho sobre el caso Montesinos, sin embargo, el Parlamento Europeo, que está del otro lado del océano, ha manifestando su rechazo a que se le otorgue asilo a Montesinos. Los falsos demócratas, y también las falsas democracias, revelan su verdadera estirpe en tiempos de crisis. Cuando se vive en tranquilidad, aunque la injusticia, la impunidad, la miseria y la corrupción sean el pan de cada día, los personajes y las instituciones mantienen impávidos la máscara de la hipocresía social que oculta el caos que desprecia la vida y la ecología.
Recibir a Montesinos en Panamá es tan peligroso como recibir a Alcapone fortalecido, o al mismísimo Sha de Iran, a Cedrás de Haití, Bucaram de Ecuador o a José Elías Serrano de Guatemala, los tres últimos están en Panamá disfrutando felices y tranquilos de la vida, como si nada hubieran hecho en sus países.
¿Quién es Vladimiro Montesinos?
El Vladimiro Montesinos de hoy, el que hoy analizamos, perfectamente encarna personajes de todas las épocas. Montesinos del Perú, es responsable de numerosas y graves denuncias de violaciones de derechos humanos, entre ellas: la ejecución extrajudicial de 15 personas en el caso Barrios Altos, la desaparición forzada y ejecución extrajudicial de 10 personas en el caso La Cantuta, la tortura de Leonor La Rosa y la tortura y ejecución extrajudicial de Mariela Barreto, estas últimas agentes del servicio de inteligencia. Estas violaciones constituyen crímenes de lesa humanidad.
¿Quién enlista a los enlistadores?
Si bien es cierto, que las relaciones internacionales se manejan a base de chantajes y extorsiones; que los poderosos de la economía mundial recetan e imponen las normas que ellos mismos no implementan en sus países; no es menos cierto, que la dignidad es un recurso válido que tenemos los pueblos y las personas. Cualquier gobierno soberano e independiente, con una pequeñísima dosis de dignidad, a la porra hubiera mandado a los chantajistas y sus racistas listas negras.
¿Quién enlista a los enlistadores?
Cómo si no fuese un secreto a voces, que los mayores lavadores y blanqueadores están en el Norte y no en el Sur; allá están los mayores consumidores y negociantes de drogas. También en el Norte viven los mayores productores, consumidores y negociantes de armas. Miren las contradicciones del negocio sucio. Nos chantajean y nos imponen condiciones y leyes, supuestamente, para sacarnos de su caprichosa y racista lista negra. Parece ser que ésta es la única razón que mantiene a Montesinos en Panamá, el chantaje. Como contrapartida está la presión de muchísimos organismos de derechos humanos y de varias instituciones, incluyendo el mismo Parlamento Europeo, para que este señor sea devuelto al Perú donde debe ser juzgado. La Pastoral Social-Cáritas hace suya la siguiente declaración de la Asociación Americana de Juristas (AAJ):
- Que mantiene su firme defensa del derecho de asilo para los perseguidos políticos;
- Que ese derecho no debe ser utilizado para la impunidad de los responsables de crímenes comunes y mucho menos de los autores de delitos de lesa humanidad.
- Que en consecuencia requiere del gobierno panameño rechace el pedido de asilo formulado por el Sr. Montesinos, y lo reenvíe al Perú.
- Que se impone el desmantelamiento inmediato del aparato de represión fujimorista, la expulsión de los responsables de violaciones a los derechos humanos de las fuerzas armadas y los servicios de seguridad y penitenciarios y su enjuiciamiento conforme a derecho, la libertad de los presos políticos, la revisión de todas las condenas dictadas por jueces sin rostro y/o sin las garantías del debido proceso, la investigación a fondo del asalto a la Embajada del Japón y especialmente de las circunstancias en que fue asesinado el Dr. Carlos Ernesto Giusti Acuña y los integrantes del grupo autor de la ocupación y toma de rehenes.
- Que es necesario un acuerdo de todas las fuerzas políticas y sociales democráticas del Perú para la inmediata formación de un gobierno provisional de transición que comience la ejecución de las medidas señaladas y convoque a elecciones generales presidenciales y legislativas trasparentes, que aseguren iguales oportunidades de participación para todos los peruanos.
Nos despedimos de ustedes no sin antes recordar, el criterio que establece Jesús ante las riquezas: ¡Que difícil es que los que tienen riquezas entren en el reino de Dios!. (Marcos 10,23).
Equipo de la oficina nacional de Pastoral Social-Cáritas Panamá