INICIO POR QUE PANAMA PROFUNDO BOLETIN IMÁGENES PUBLICA LO TUYO
SUSCRIPCION
 
CONTACTO
LaCarta
75

 

Panamá, 7 de agosto de 2001

“El pan de la limosna es la vida del pobre, el que se lo niega es homicida; 
mata a su prójimo quien le quita el sustento,
quien no paga el justo salario derrama su sangre.”. 
Eclesiástico 34, 21-22.

Queridas hermanas y hermanos:  Quienes pretenden conducir el mundo no tienen ninguna intención de hacer concesiones a los numerosos manifestantes, que desde muchas partes del planeta, vienen rechazando la globalización y su política.   Más de 200 mil manifestantes se congregaron en Génova.  Para el Grupo de los 8 (G-8), la cosa se ha puesto “color de hormiga”, crecen las manifestaciones y los manifestantes que en el mundo rechazan la globalización de la muerte y su política neoliberal.

La noticia se ha globalizado: bajo órdenes de la dirección en Roma, la policía italiana, con increíble violencia, a las siete de la noche, irrumpió en el centro de coordinación y prensa del Foso Social de Génova, y en la escuela vecina que alojaba a un centenar de periodistas. La policía golpeó metódicamente y con sangrienta brutalidad a todos los ocupantes de la escuela, de los cuales, 63 personas tuvieron que ser internadas en un hospital.  El mismo viernes 20 de julio, durante el día, en una manifestación de 50 mil personas, un carabinero italiano de 20 años, a quemarropa, dispara a la cabeza y asesina a Carlos Giuliani de 23 años.  El vehículo Land Rover en el que se encontraba el carabinero, en dos ocasiones atropelló el cuerpo de Carlos; en la foto se puede notar la hendidura a la altura del estómago y los muslos de Carlos.  Al día siguiente, cerca de 200 mil manifestantes desfilaron por las calles de Génova acompañando el cortejo fúnebre, a la vez que denunciaban las políticas del G-8.  Otra vez la agresión violenta de la policía dejó como resultado, varios cientos de manifestantes heridos y ensangrentados.   Cuatro días después, el martes 24 de julio, cerca de 300 mil personas, 100 mil de ellas en Milán, se movilizaron por las ciudades de Italia para protestar por la violencia policial y contra las políticas del G-8.

El grito de los excluidos y excluidas por trabajo, justicia y vida, recorre el mundo, denuncia las crecientes y enormes desigualdades sociales, la concentración de la renta y riquezas, la política de privatización de servicios públicos y los programas de estrangulación impuestos por los organismos multilaterales, como el Fondo Financiero Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El IDAAN, el Fondo Fiduciario y la democracia.

La gran mayoría de la ciudadanía panameña, el pueblo-pueblo de Panamá, en todas las formas y maneras posibles, ha manifestado su rechazo a las privatizaciones en general y a la del IDAAN en particular.  El Fondo Fiduciario, salido de las endemoniadas privatizaciones, funciona siempre para el beneficio de corporaciones trasnacionales y de los bolsillos de sus negociadores.  Desde el pecado original de su creación, todos los partidos políticos de la oligarquía lo vienen codiciando.   Como a lo largo de todo el continente, Panamá vive y sufre a causa de una democracia elitista e hipócrita que actúa al margen de las necesidades reales de la población.  Revestidos de una legitimidad legalista, los órganos de poder, todos, judicial, ejecutivo y legislativo, tejen en la maraña de la corrupción y la impunidad sus propios beneficios.  La lucha por el acaparamiento y la concentración de las riquezas causa y reparte el hambre y la miseria en la población.  Las partidas circuitales infectan la legalidad de la democracia elitista que los mismos poderosos tanto veneran.  ¿Acaso, no resulta evidente cuál es el verdadero interés de los legisladores?  Alguien, en nuestra reunión de análisis de la realidad preguntó, a manera de sugerencia, ¿por qué los legisladores no hacen las sesiones extraordinarias en ayuno, sin “dieta”?

Donde no hay agua no hay vida.

Bien dice Jarabe de Palo, grupo musical español: “Agua y sed, serio problema.  Cuando uno tiene sed, pero el agua no está cerca.  Cuando uno quiere beber, pero el agua no está cerca...” No se dan cuenta que es mucha la desesperanza de la gente, con salarios de hambre o desempleada; que la vida se convierte en dolor y sufrimiento, que la muerte se va metiendo por todas partes golpeando con violencia todo lo que le huele a vida.  Trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda y vestido son vida, necesidades básicas, fundamentales derechos humanos; la negación de las necesidades básicas configura el sufrimiento y la muerte lenta del pueblo.  Ningún gobierno, ni ninguna oposición tiene derecho a jugar con el agua, que es parte de la vida del pueblo.  Sin embargo, sería ingenuo de nuestra parte, no ver que es eso lo que precisamente están haciendo.  El país, que no puede escapar al desastre mundial de la globalización neoliberal, se adentra en una crisis generalizada en la que está en juego la sobrevivencia de muchas personas.  Cuando las personas, acorraladas por el desempleo y el empobrecimiento, no encuentran puertas ni ventanas de entrada ni de salida, la personalidad se conmociona, surge la desesperanza y aparece la muerte.

Dónde no hay organización, tampoco hay vida.

Ante el desentendimiento del Estado de sus deberes sociales y de protección a los sectores más débiles e indefensos, idea promovida por la globalización neoliberal, adquieren mayor importancia las organizaciones del pueblo, única forma de buscar y lograr soluciones a sus necesidades básicas.  No hay atajos, la población, la familia, la comunidad, los trabajadores que no se organizan para luchar por su vida están condenados al sufrimiento y la muerte. “A problemas sociales, soluciones comunales”. Como el agua, la organización comunitaria, crítica, libre e independiente de los poderes dominantes, se convierte en un elemento de vida.  La falta de organización causa, tanto o más sufrimiento y malestar en el pueblo, que la falta de agua, salud, o trabajo.  Seguiremos apostando por la conciencia y la organización, de ellas depende la capacidad de lucha por la vida y la capacidad de realizar transformaciones estructurales que garanticen una vida digna para todos los seres humanos y un respeto por la ecología.  Los cristianos y cristianas no tenemos derecho a caer en la desesperación, ni en la frustración, ni en el miedo, debemos recrear la esperanza, setenta veces siete, y más.

La gran mentira de la privatización.

A través de costosas campañas publicitarias, y de miles de artilugios, inventaron la supuesta ineficacia de rentables empresas de servicios públicos, como el INTEL y el IRHE.  No lo podemos olvidar, prometieron el oro y el moro, el cielo y la tierra.    Los recursos y riquezas nacionales, que fundamentan la soberanía de cualquier Estado Nacional, se vendieron al mejor postor, así entregaron el INTEL, el IRHE y los puertos.  Las áreas, recién recuperadas de las manos de la colonización norteamericana, se subastan entre los que acaparan el capital de dentro y de fuera del país.  Como fue norma en el gobierno anterior, la política de las migas, parece ser la única “política social” del actual gobierno.  Lo que sí es claro y evidente, en el actual gobierno, es la política económica neoliberal, la misma del gobierno anterior.  El gobierno de antes y el de ahora coincide en el pago puntual a la impagable, injusta e inmoral deuda externa.  Resulta escandaloso y humillante que en la Constitución Nacional se establezca que no se puede eliminar o reducir del proyecto de Presupuesto General del Estado, el pago de la deuda externa, norma que los poderosos cumplen al pie de la letra.  ¿Por qué los señores del poder no mantienen el mismo celo con las normas sociales que establece la Constitución Política?

La visita de los colonizadores de estos tiempos.

En los tiempos de antes, los mismos marines ocupaban las aduanas para cobrar las deudas de los países de Centroamérica y las islas del Caribe.   Cuando se fueron los marines, a su imagen y semejanza dejaron instalado un ejercito nacional para garantizar el cumplimiento con la deuda externa.  A los países y poblaciones rebeldes, que optaban por el no pago de la deuda, por la vida, la soberanía y la independencia, se les intervenía militarmente; la doctrina Monrroe y el Big Stick (gran garrote), formaron parte de la política intervensionista.  Los tiempos han cambiado, los propósitos intervensionistas NO.  Así es como se inscribe la expedición del Fondo Monetario Internacional a nuestros países.  ¡A SUS ORDENES, MI CAPITAL!  Hace bastantes años el P. Ellacuría, asesinado por la ultraderecha de El Salvador, publicó un artículo con este mismo título; hoy se lo pedimos prestado a propósito del IDAAN y sus problemas.  ¿Quién manda en Panamá? ¿La Señora Presidenta, sus ministros, los legisladores o el Fondo Monetario Internacional?  El que sí se ha dado cuenta de que es él quien manda es el Fondo Monetario Internacional, y sabe que la Señora Presidenta y sus ministros ya se han dado cuenta.  Una vez más: ¡maldito sistema que nos obliga a decir: ¡a sus órdenes, mi capital!  “El absolutismo económico se ha erigido en poder.   Déspota invisible, controla con sus órdenes la dictadura del hambre, la que ya no respeta ni ideologías ni banderas, y acaba por igual con hombres y mujeres, con los proyectos de los jóvenes y el descanso de nuestros ancianos.”. Ernesto Sabato, Antes del fin, p.p. 106.

“América latina, paisajes típicos. Los estados dejan de ser empresarios y se dedican a ser policías. Los presidentes se convierten en gerentes de empresas ajenas. Los ministros de Economía son buenos traductores. Los industriales se convierten en importadores. Los más dependen cada vez más de las sobras de los menos. Los trabajadores pierden sus trabajos. Los campesinos pierden sus tierras. Los niños pierden su infancia. Los jóvenes pierden las ganas de crecer. Los viejos pierden su jubilación. 'la vida es una lotería', opinan los que ganan.”. Eduardo Galeano, Patas Arriba, la escuela del mundo al revés. 

Nos despedimos con las palabras de Monseñor Romero:   “Yo les ofrezco aquí unas reflexiones a la palabra de Dios con el fin de que cada uno de ustedes asimile y desde su propia personalidad actúe como cristiano, si de verdad quieren hacer honor a la fe que profesa y no ser víctima del manipuleo del ambiente.”  (Homilía 16 de diciembre de 1979, VIII p.46).  Que Dios esté con nosotros.

Equipo de la Oficina Nacional de Pastoral Social-CÁRITAS Panamá.



RECOMENDAR
Agosto 2006