Panamá, 9 de enero de 2003
"El reto de la consolidación nacional se refiere a la necesidad de cimentar
nuestra autodeterminación que, en el inicio del nuevo siglo, tiene como primer paso
el desafío aún vigente de consolidar la plena soberanía sobre el territorio nacional.".
La Justicia Social en Panamá, #9,
Carta Pastoral No. 16,
Conferencia Episcopal Panameña, 6 de Enero del 2001
Queridas hermanas y hermanos: CONSTRUYAMOS LA PATRIA PROFUNDA, SUPEREMOS TODO TIPO DE ENCLAVE. 9 de Enero de 1964, la lucha por un sueño inconcluso sigue viva.
LOS MÁRTIRES DEL 9 DE ENERO
La gesta del 9 de enero de 1964 consolida la lucha, abierta y vigente, por el perfeccionamiento de la nacionalidad panameña, un sueño inconcluso que vamos a completar, sin perder la orientación de nuestro caminar hacia los nuevos paradigmas y la utopía realizable de construir un país nuevo, con nuevas y renovadas estructuras. La sangre fértil de los mártires de Panamá y el continente continúa abonando las semillas de liberación que germinan en nuestros pueblos. Desechamos el fatalismo del "fin de la historia" y mantenemos la esperanza y el convencimiento de que otro Panamá y otro mundo son posibles.
Al cumplirse 39 años de la gesta del 9 de enero de 1964 nos preguntamos: ¿Para qué las vidas sacrificadas de ese 9 de enero de 1964, y para qué las otras vidas sacrificadas en tantas otras gestas patrióticas? ¿De qué nos han servido los sacrificios en sangre, si ahora, nuevamente, se erige el monstruo del coloniaje oligárquico-trasnacional en la figura de los actuales directivos de la ACP, manipulada por intereses ajenos a cualquier proyecto de construir patria? Sin embargo, la situación que experimentamos no puede desalentarnos, por el contrario, debemos analizarla y comprenderla, actuar así, nos servirá para visualizar las tareas, precisar e identificar los problemas y persistir en la lucha.
LOS CAMPESINOS AMENAZADOS POR LA ACP
Los primeros en emprender el camino han sido los campesinos organizados en la Coordinadora Campesina Contra los Embalses (CCCE) quienes, desde el inicio, se han opuesto, han denunciado y han realizado importantes jornadas de lucha contra las pretensiones de la ACP de expulsarlos de sus tierras para inundarlas y crear los tan discutibles embalses. Estos son los juegos malabares o embustes de la ideología neoliberal, que también se ha enquistado en la ACP. ¿Cómo le pueden llamar modernización o desarrollo a lo que significa destrucción social y ecológica? La gran apuesta y el gran fracaso de los neoliberales han sido las privatizaciones. ¿No es hora ya de reflexionar a fondo sobre lo que significa el título constitucional que rige el funcionamiento del canal? ¿No era que dicho título lo iba a preservar de los intereses partidistas y de los también voraces intereses de los grupos económicos y familiares? ¿La forma como está actuando la directiva de la ACP no es la forma como actúan las empresas privatizadas en busca de la mayor ganancia sin que importen nada los intereses de la Nación y los nacionales?
RETOS Y DESAFÍOS
Son varias las tareas por las cuales podemos retomar el proyecto patriótico "...es necesario asegurar que la modernización de esta vía no vaya en contra de las personas empobrecidas". Así lo señalan los obispos que trabajan en la Iglesia de Panamá en la Carta Pastoral "La Justicia Social en Panamá". Los panameños debemos exigir a los gobernantes que están y que vendrán, que emplacen a los Estados Unidos de América a cumplir con su responsabilidad de sanear los polígonos de tiro que nos dejaron contaminados. Estos deben ser, sólo por mencionar algunos, los compromisos y las tareas que debemos retomar a fin de que no hayan sido en vano las muchas vidas, sangre y sacrificios por ver un Panamá libre y soberano, orientado hacia el bien común, la justicia social y la fe en Dios.
Es fundamental creer en un Panamá que es nuestra casa común, nuestro hogar que se reconoce uno, diverso y múltiple, indígena, mestizo y africano, unido pero no uniforme. Un Panamá absolutamente fiel a su pueblo y absolutamente fiel a su fe. Creemos en un Panamá democrático y no neoliberal que, inspirado por valores evangélicos, se opone eficazmente a los disvalores de un sistema que predica, con todos los medios a su alcance, el poder, el placer, el acumular.
NINGÚN TIPO DE ENCLAVE
La vigencia de la gesta del 9 de enero de 1964 está en mantener nuestro rechazo a cualquier plan, proyecto o proceder, que pretenda revivir el colonialismo, independientemente de la forma y manera en que éste se nos presente. El colonialismo que enfrentaron los mártires del 9 de enero aparece hoy con el rostro de Plan Colombia, "Nuevos Horizontes", Área de "Libre de Comercio de las Américas (ALCA), y Plan Puebla Panamá entre otros. Hoy, después de la recuperación del canal, el colonialismo se acomoda y moldea para aparecer menos incómodo, pero con la misma agresividad en contra de los intereses de la Nación. Como ya ha sido denunciado por amplios sectores de panameños, la ACP viene actuando como otro estado dentro del Estado panameño. ¿Cómo se le puede llamar a este tipo de comportamiento? ¿No era así como actuaba el enclave colonial norteamericano dentro del Estado panameño? ¿Acaso no es esto una manera refinada de prolongar el mismo esquema colonialista? Los directivos de la ACP han puesto los intereses económicos por encima del interés nacional, por eso las acusaciones que se hacen a la ACP, de actuar como una "republiquita", al servicio de una oligarquía, dentro de la República de Panamá.
LA VIDA Y LA ECOLOGÍA POR ENCIMA DEL DINERO
La sangre de los mártires del 9 de enero de 1964 también nos convoca a rechazar el paso por el canal de todo barco con carga peligrosa. ¡Que no insistan con el cuento de la seguridad! Nadie, tampoco el canal, es invulnerable, las Torres Gemelas, el Pentágono y las costas de Galicia, con la desgracia del "Prestigue", así lo demuestran. ¿Cómo puede la ACP asegurar que uno de los barcos de la muerte, peor que el "Prestigue", a los que la ACP le da la bienvenida, no causará un desastre con consecuencias irreparables e impredecibles para toda la nación panameña? Ningún lucro o ganancia, por grande que ella sea, puede justificar poner en peligro la seguridad de los seres humanos y la ecología del país.
CUIDADO CON LA TRAMPA
Lamentamos y rechazamos que la Autoridad del Canal de Panamá esté intentando sorprendernos con un referéndum para avalar el desalojo de campesinos, la inundación de tierras y el endeudamiento del país con la construcción de un tercer juego de esclusas, en el contexto ensordecedor, millonario y tramposo, de las elecciones que se realizarán en el 2004. Incluir un tema tan serio para el futuro de todo el país dentro del proceso electoral sería una forma vil, al mejor estilo colonial, de intentar legitimar el abuso y explotación que conlleva intrínsecamente todo tipo de coloniaje. Nos despedimos pidiendo al Dios de la Vida, guíe y oriente nuestros pasos.
Con María, su madre, que nos dé la fuerza de su brazo para dispersar a los soberbios con sus maquinaciones y sacar a los poderosos de sus tronos y en su lugar poner a los humildes. Que Dios esté con nosotros.
Oficina Nacional de Pastoral Social- CÁRITAS PANAMÁ