INICIO POR QUE PANAMA PROFUNDO BOLETIN IMÁGENES PUBLICA LO TUYO
SUSCRIPCION
 
CONTACTO
LaCarta
101

 

Panamá, lunes 24 de mayo de 2004

"La amargura está en el corazón que trama el mal;
la alegría, en los que procuran la paz.".

Proverbios 12, 20.

Queridas hermanas y hermanos: Reciban nuestros saludos de amistad, de resistencia y de lucha. "Sépanlo bien: ni los corrompidos, ni los impuros, ni los acaparadores, que sirven al dios dinero, tendrán parte del Reino de Cristo y de Dios". Efesios 5, 5. Como cada mes, compartimos nuestro esfuerzo por identificar en el contexto nacional e internacional los escenarios necesitados de compasión y compromiso, de entrega y disponibilidad para alcanzar la paz herida y, al parecer, no tan querida por las fuerzas que dominan. Sus frutos son conocidos, cada mes se hacen más grandes y venenosos. Tomar conciencia de su existencia, denunciar la forma atractiva con la que esconden sus verdaderas intenciones, siempre nos será útil en nuestra obligación de servir a la verdad.

La resaca electoral

La "resaca" de las elecciones van dejando las cosas más claras, menos mal. Las impugnaciones y denuncias por compra de votos y otras trampas nos develan lo profundamente antidemocrático e injusto que es el actual sistema político panameño. ¿A esto es lo que el sistema neoliberal y sus defensores llaman "democracia"? En realidad vivimos y sufrimos una PARTIDOCRACIA o dictadura de partidos. Una élite de familias que controlan todos los mecanismos de funcionamiento del Estado panameño y lo ponen al servicio de sus ganancias e intereses. Aquí está la causa estructural del EMPOBRECIMIENTO que aqueja a las mayorías nacionales.

¡A otros con el cuento y el mito de la transparencia y la pulcritud electoral del sistema panameño! La "resaca" de impugnaciones y denuncias nos muestra que no es suficiente fiscalizar los mecanismos y la transparencia del conteo; que no podemos dejarnos impresionar por el "brillo" de los magistrados, la prontitud del conteo y la "honestidad" de los competidores en aceptar derrotas o triunfos. La democracia la construyen los pueblos en su historia cotidiana, es mucho más profunda que la superficie de millonarias campañas publicitarias hacedoras o destructoras de imágenes.

¿Quién dijo que las elecciones son la democracia?

Nuestro pensamiento, y toda entrega verdadera, caminan para servir a la necesidad de una auténtica participación política, que va más allá de las elecciones y su proceso secuestrado por la partidocracia panameña. De lo que en verdad se trata es de avanzar hacia el desafío de una auténtica democracia, amplia y participativa, que meta en cintura los apetitos de quienes se sientan a esa mesa, siempre condescendientes con el capital trasnacional, sus corporaciones y empresas; siempre favorables y dispuestos a los convenios y acuerdos que les impone el amo del norte, aunque eso signifique traicionar y sacrificar los intereses de toda la nación.

Acoso y hostigamiento al trabajo de la Iglesia

En este contexto, los poderosos conspiran entre sí para golpear el trabajo social que realiza la Iglesia Católica en Panamá. Por eso el acoso y el hostigamiento que mantienen las autoridades de migración sobre Francisco Aperador, cooperante español, parte del equipo de Pastoral Social-CÁRITAS Panamá. Este proceder lo mantienen y extienden a otros misioneros y misioneras de la Iglesia, y como ha sido evidente en las últimas semanas, tampoco se les escapa ningún ser humano, de los que, autoridades y medios de comunicación, llaman, injustamente, "ilegales".

La agenda de los poderosos

¿Qué esconden detrás de estas arbitrariedades y violaciones a los más elementales derechos humanos? En el caso específico del trabajo político y social de acompañamiento que realiza la Pastoral Social-CÁRITAS de la Iglesia Católica, a los poderes les molesta: la solidaridad con las comunidades campesinas amenazadas por la ilegítima e inconsulta Ley 44, que crea la mal llamada "cuenca" occidental del canal, auténtico robo de tierras y biodiversidad, que además supone desalojo de miles y miles de familias campesinas. En este escenario de hostilidades neoliberales, aparece entonces el "estado libre asociado" de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) que, con sus superpoderes, trata de imponerle a la nación panameña lo que eufemísticamente llaman el "plan maestro" para la "modernización" del canal.

La estrategia de la ACP

Repetir mil veces la mentira, hasta hacerla aparecer como verdad, es la manera truculenta con que la ACP intenta justificar el proyecto de desalojo e inundación de tierras, que por varias generaciones han sido la fuente de vida de miles y miles de campesinos. Serios y contundentes argumentos han demostrado que, con la mentira de la modernización, la ACP empuja una innecesaria ampliación del canal. Que continúen diciendo lo mismo y manteniendo la mentira, sin dialogar sobre los argumentos, nos hace concluir que les mueve el afán de favorecer a la flota mercante internacional y empresarios panameños (CUSA), a costa de un elevadísimo sacrificio ecológico y social; de un endeudamiento económico que aumentará, hasta el marasmo, las posibilidades de construir un proyecto nacional de desarrollo que tenga como centro a la gente y no al capital transnacional y sus aliados del patio.

Migración, seguridad " made in" USA y represión

En la semana del 17 al 21 de mayo se realizó en Panamá la IX Conferencia Regional sobre Migraciones. En dicho encuentro, las mismas autoridades arbitrarias de migración que ejecutan el acoso y hostigamiento al trabajo social de la Iglesia, las mismas que organizan repatriaciones forzosas y operativos masivos en contra de los "ilegales", se presentan "blanqueadas" y bondadosas, aprovechando el escenario internacional, para anunciar el anteproyecto de ley migratoria que presentarán a la Asamblea. Pastoral Social-Cáritas, Pastoral de Movilidad Humana-Vicariato de Darién, y otras organizaciones sociales de la Iglesia, han hecho una denuncia pública que merece toda nuestra atención y reproducimos a continuación:

NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL
Pronunciamiento al país en el marco de la IX Conferencia Regional de Migración

En la semana del 17 al 21 de mayo se realiza en Panamá la IX Conferencia Regional sobre Migración, en donde los gobiernos de la zona analizarán las políticas migratorias, con el evidente propósito de coordinar y aumentar las medidas de control y restricción a la migración de personas, según las nuevas disposiciones de seguridad que impone el gobierno de los Estados Unidos. En este contexto, organizaciones sociales que trabajamos con seres humanos afectados por el tema de migración y refugio en Panamá, informamos a la opinión pública sobre diversos aspectos de vital importancia para que este tema sea tratado desde la óptica de los derechos humanos.

Masivas Deportaciones

Sólo en al mes de abril, la Dirección de Migración deportó del país a más de 200 personas que se encontraban indocumentadas, la mayoría de éstas no tuvieron acceso a una asistencia legal; el caso es más grave si se considera que muchas de estas personas mantenían vínculos familiares con nacionales y, en algunos casos, tenían hijos panameños. Al parecer, este sistema de arbitrariedades se ha convertido en la práctica diaria de la actual Dirección de Migración, ignorando abiertamente los derechos humanos que tienen los migrantes, sin importar su estatus migratorio legal.

Repatriaciones

Urge conocer lo que ha pasado con las personas repatriadas, supuestamente de manera voluntaria, cuáles son las condiciones de seguridad que tienen en Colombia en estos momentos. No queremos que se repitan hechos como el de abril de 2003 en el Darién, en donde 109 personas fueron devueltas a la fuerza y contra su consentimiento.

Decreto Ejecutivo 23 del 10 de febrero de 1998

Esta norma, aprobada por nuestro país, claramente viola las siguientes reglas: La Ley 17 de 1979, por la cual se aprueba la Convención de Viena, sobre el Derecho de los Tratados; la Ley 5 de octubre de 1977; el artículo 10 del Código Civil; el artículo 26 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; el Artículo 22 de la Convención Americana, en especial los ordinales 7, 8 y 9; el artículo 47 de la Ley 38 del 2000; el ordinal 1 de la ley 15 de octubre de 1977, ya que las garantías judiciales y el respeto al debido proceso no se cumplen en el decreto; se viola el artículo 24 de la Ley 15 de 28 de octubre de 1977, en donde queda consignada la igualdad de las personas ante la ley.

Persecución

El aumento de hostigamiento hacia la población migrante, por parte de la Dirección de Migración, crea incertidumbre y angustia en personas que siempre han contribuido a la existencia y progreso de nuestro país. Además vemos también cómo las decisiones migratorias han sido utilizadas políticamente para acosar y presionar el compromiso social de la Iglesia Católica, en particular de aquellos equipos misioneros e instituciones que realizan una labor de acompañamiento a favor de la clase más empobrecida de nuestro país.

Anteproyecto de Ley de Migración

Actualmente en el país se ventila un anteproyecto de ley que intenta recoger leyes y decretos dispersos en el tema migratorio. Un análisis del anteproyecto de ley nos indica que éste abrirá las puertas a quienes tienen recursos económicos y las cerrará a aquellos cuyo único recurso son los deseos de trabajar para construir un futuro mejor. La experiencia ha demostrado que el cierre de fronteras no frena la migración, al contrario, trae como consecuencia el aumento del tráfico de seres humanos. Una ley en la que se realza el tema migratorio como seguridad interna del Estado y que, para garantizar su cumplimento, viola los derechos fundamentales de cualquier ser humano, está destinada a aumentar los niveles de ilegalidad y arbitrariedad. Una ley en la que no se toma en cuenta el tema humanitario, amañando la movilidad indígena transfronteriza, intenta legitimar el racismo y el etnocidio.

Respeto a los instrumentos internacionales de protección

Los derechos humanos constituyen atributos indispensables para el ejercicio de la dignidad humana y han sido reconocidos y consagrados en diversos instrumentos internacionales firmados y ratificados voluntariamente por los estados. Los derechos humanos tienen un carácter primordial sobre cualquier otro compromiso asumido por los estados del mundo. En este marco se incluyen los derechos de los migrantes, refugiados, y sus familiares, consagrados en diversos instrumentos internacionales.

A pesar de los compromisos asumidos internacionalmente por los estados, constatamos la violación de los derechos humanos de los migrantes y refugiados, la situación de irregularidad de miles de personas en diversos países, el trato al migrante y refugiado como si fuera un criminal, detención arbitraria y discriminación, así como su exposición al maltrato, la xenofobia y el racismo que afectan de manera particular y/o diferencial a mujeres, niños, indígenas y pueblos "afrodescendientes".

Ante la serie de arbitrariedades con la que regularmente se trata a la población migrante y refugiada en Panamá exigimos:

1. Que se ponga un alto a las persecuciones, arbitrariedades y acoso contra todos los migrantes y refugiados en Panamá.

2. Que detengan la aberrante práctica de los operativos masivos por parte de las autoridades migratorias, que desemboca en deportaciones injustas de personas; desintegra hogares y deja a menores sin el amparo de su padre o madre.

3. Respeto a los derechos humanos que tienen todos los migrantes y refugiados, sin importar su condición migratoria.

4. Respeto a las normas internacionales firmadas por Panamá, normas que protegen diversos derechos, como el derecho a la familia, al trabajo, a la educación, entre otros.

5. Pedimos que se derogue el Decreto Ejecutivo No. 23, que regula el tema de refugio en Panamá, decreto que es abiertamente violatorio de los instrumentos internacionales de derechos humanos.

6. Una nueva ley de migración, que sea realmente nueva, debe ser equitativa, justa y sin discriminación.

7. La erradicación de las repatriaciones forzadas y que las personas bajo protección temporal humanitaria, tengan derecho a un cambio de estatus a fin de que puedan obtener una residencia permanente en Panamá.

8. Que se detenga el hostigamiento a los miembros e instituciones de la Iglesia Católica que trabajan al servicio de los grupos más vulnerables de nuestro país, utilizando decisiones migratorias arbitrarias e injustas.

9. A los organismos internacionales, cuyo mandato es la protección de los derechos de los migrantes y refugiados, que asuman el mandato encomendado, sean enérgicos hacia los gobiernos y exijan el cumplimiento de las normas internacionales a las cuales se han comprometido.

10. Que no olvidemos que los migrantes y refugiados son seres humanos, sujetos de derechos y partícipes en procesos de construcción de riqueza social, cultural y económica.

11. Finalmente, exigimos a los representantes de los diversos gobiernos que se reúnen en Panamá, que conjuguen los aspectos de política migratoria con el derecho humanitario internacional en todos los ámbitos: nacional, regional y global. Que no olviden que, ningún ser humano es ilegal.

¡Alto a la arbitrariedad que emana de la Dirección Nacional de Migración de Panamá!
¡Alto al hostigamiento al trabajo social que realiza la Iglesia que trabaja en Panamá!

Ciudad de Panamá, 18 de mayo de 2004.

Pastoral de Movilidad Humana, Vicariato de Darién. / Servicio Jesuita a Refugiados. / Centro de Asistencia Legal Popular. / Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos. / Pastoral Social-CÁRITAS Panamá.

Con las palabras de Pablo saludamos al inicio, también con sus palabras nos despedimos: "Es cierto que da vergüenza incluso decir lo que esa gente hace a escondidas, pero todo esto ha de ser denunciado y puesto a la luz." Efesios 5, 12-13.

Equipo de Pastoral Social-CÁRITAS PANAMÁ



RECOMENDAR
Agosto 2006